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lunes, 27 de febrero de 2012
Hola Chicas, novedades, anuncios y AYUDA:D
Hola Chicas, soy yo de nuevo ^^ por milésima vez, creo(? Es que ya perdí la cuenta Jajaja (: pues esta entrada es para de alguna manera saludarlas a todas después de una más de mis desapariciones, no les aseguro que sea la última, por lo que puedo calcular ahora es que se vienen un montón, tratare de que no sean muy largas pero no puedo prometer más, pues mis estudios están absorbiéndome, exigiendo toda mi atención y aunque no quiero dárselas, toca u.ú por ahora solo quiero decirles unas cuantas cositas ^-^’
1.- Entre Terceros: ACTUALIZADO: CAPITULO 21 “ENIGMA”
NECESITO SU AYUDA :D para quienes quieran apoyar el fic en un concurso
(Fanfiction Twilight Hispanoamerica Awards) organizado por la pagina de Facebook “FanFiction Twilight Hispanoamerica”
ENTRE TERCEROS esta nominado con muchos otros fics a “MEJOR FIC RATED T” Y aunque he tenido algunos percanses con los votos sigo intentándolo lml Jajaja es un poco complicado pero les dejaré paso a paso como votar para quienes estén interesadas en ayudarme tantito C:
Primero entran aquí: http://www.ffthawards.com/ seguidamente registrarse, para hacerlo esta claro, pues sale la palabra REGISTRO y debajo salen: Nick (nombre que quieran usar xD) Contraseña y E-mail, al llenar el pequeño formulario le dan clic en “enviar” al hacerlo, se les será enviado a su correo, mas específicamente a buzon de “correos no deseados” un mail con un link de confirmación dentro, hacen clic en el mismo y su registro estará confirmado y podrán votar. Ahora, viene lo mas sencillo, en la pagina que te guía el link, es la misma en la que entraste primeramente, pero esta vez ignoras el registro y te vas directo a las fotos de abajo, cada una es una ventana para entrar y votar por cada fic, para votar por ENTRE TERCEROS busca “MEJOR FIC RATED T” clic allí y al instante se abre una nueva pagina, con una lista de fics, entre terceros esta de cuarto ^^ lo seleccionas, bajar y anotando los datos que te pide de acuerdo a lo puesto anteriormente en el registro, das clic en VOTAR y listo!
Muchísimas gracias de antemano ^^
Por otro lado…
* Los días de publicación no serán fijos, pero intentaré que sea lo más constante posible C: no puedo alejarme tanto de mi mundo *--* ya saben que aparte de vivir en la luna, vivo en Forks también(? Jajaja:B
*¡Por Cierto! La portada de la primera parte de #ET La cual lleva por nombre “DIVIDIDA” como les había dicho antes, YA ESTA PUESTA EN LOS CAPITULOS, PUEDEN VERLA EN EL CAPITULO 21 c: que es el más reciente, espero les guste ^^’ dejo los créditos de su arte a mi amiga YoceCullen, escritora de “Protección a Testigos” & la personita que me ayuda en cada locura que se me ocurre ♥
2.- Incandescencia Glacial seguirá publicándose tan seguido como Nataliie los escriba, pues el tiempo del que dispone Naty – para mi gran envidia xD – por los momentos en un poco más amplio que él mío.
3.- Les traeré próximamente una historia preciosa que me ha dedicado mi gran amiga Laura ♥ Llamada “Why?” no tiene nada que ver con Twilight pero espero pasen a darle un vistazo.
4.- Una idea futura es poder publicarles alguna mini historia con personajes completamente de mi invención, nada de Twilight, vampiros ni lobos, algo más simple y quisiera contar con su sincera opinión.
5.- Que les parece la nueva cabecera? (: Ojala sea de su agrado :D
6.- Tienen alguna duda? Pregunten libre –y obvio respetuosamente e.e - Formspring – CaroRFearless^^’ está en la columna del blog c: tan solo escriban su pregunta sobre el blog, los fics, o sugerencia o crítica constructiva y envíenla, la responderé cuanto antes pueda :D
7.- Recuerden unirse a la página de Facebook! :D
Sin más que decir, esto es todo lo que recuerdo en este momento creo que cubrí todo… si no después veré Jajaja les deseo una linda semana aquí en mi país ya es martes son las 2 casi 3 am y miren donde ando pero bueno, es ahora o no, mañana empieza una semana más de exámenes, a veces odio la universidad ¬¬ Jajaja besitos, hasta luego!
CaroR.
sábado, 22 de mayo de 2010
Ganadoras del Concurso "Caro's Place Celebration" (Primer concurso del blog)
My Girls! El concurso acabo! :)
Ahora es hora de premiar a los ganadores. Muchas gracias por participar! Todos los oneshots me encantaron, de verdad no sabia que hacer :S estaba muy indesisa pero gracias a unas cuantas amigas que me ayudaron, aquí están los 4 Oneshots ganadores.
1er PRIMER LUGAR ES PARA:
Nombre: Noel
Edad: 26
País: Argentina
Con su hermoso Oneshot : “Cita a Ciegas”~ Un corazón roto que necesita sanar…Una apasionada cita a ciegas…Una nueva oportunidad para curar las heridas.
¡Felicidades! aquí están tus premios Noel:
Premio “1er Lugar Al Oneshot Mas Hermoso”

Premio “Eclipse de Lunas” – Premio especial para tu blog! :)

Premio “Escritos Mágicos”

Me encanto tu oneshot! Simplemente Perfecto. Un beso :D
EL 2do LUGAR ES PARA:
Nombre: Irene Comendador
Edad: 29 añazos
País: España, (Madrid)
Blogs: 1º- irenecomendador.blogspot.com
Con su hermoso Oneshot: “Libros de Pasión y Sombra”~El escritor del momento, Edward Cullen tiene un secreto que va mas alla de sus obras..."
Cariño ¡Felicidades! Aquí están tus premios:
Premio “2do Lugar El Oneshot Mas Romántico”

Premio “Esperado Anochecer” – Especial para tu blog :)

Tu Oneshot! Me dejo mas enamorada de Edward (si es que es posible) ¡Me encanto! Un beso.
El 3er LUGAR ES PARA:
Hay dos ganadoras es este puesto! Simplemente ni mis amigas y yo pudimos elegir los dos están preciosos!
Las ganadoras son:
Nombre: Cker
Edad: 17 años
País: Chile
Con su oneshot “Amar Para Proteger”~La Historia Leah/Sam/Emily completamente diferente.
Nombre: YoceCullen
Edad: 15 años
País: México
Con su Oneshot “Nuestra Propia Hija” ~ Alice&'Jasper de padres :D
Aquí esta su premio:
Premio “3er Lugar Al Oneshot más Tierno y Emotivo”

¡Felicidades chicas! ¡Sus oneshots son preciosos!
**********************
Waaaaaa! Ya termino xD
Gracias por haber participado, las que no ganaron lo siento, pero quiero que sepan que los ame todos! Enserio! Fue muy difícil decidir, para mi todas son ganadoras :) Un beso!
Las Amoo! XD
Carito Ramírez! :)
Oneshot ~ Cita a Ciegas By: Noel (Parte 1)

1er Lugar
"Cita a Ciegas"
Aviso: Este oneshot! contiene Lemmon, si no les gusta no lo lean para que despues no alla queja si? pero si les gusta Disfrutenlo tanto como yo ^^
Pareja: Jacob y Reneesme.
-Ya tengo la solución a tus problemas-dijo su mejor amiga, y compañera de trabajo Isabella Swan.
Renesme aparto la mirada de su computadora y observo detenidamente a Bella. Al percatarse de la picara sonrisa que sebosaza sen su rostro, supo que lo que vendría a continuación no seria nada bueno.
-Dispara Swan, de todos modos aunque te ignore, lo soltaras sin que te importe.
-Moreno, 1,80, ojos y cabellos negros como la noche, un cuerpo impresionante…y lo mejor de todo una sonrisa encantadora.
-Creí que dirías sexo estupendo al final de la lista-aclaro Renesme dibujando comillas en el aire.
-Bueno eso también. Pero eso podrás comprobarlo tu misma-insinuo con un expresión que daba a entender que ella ya había comprobado ese aspecto tan interesante.
-Ni lo sueñes-mascullo Renesme entre dientes
-Oh vamos Nessie hace cuanto que no estas con un hombre!!-grito Bella sin pelos en la lengua
La puerta de la oficina que compartían estaba a medio abrir. Varias personas que esperaban su turno para ser atendidas, pusieron demasiada atención en cuanto Isabella grito esas palabras.
Nessie la fulmino con su mirada, antes de levantarse y cerrar la puerta un poco molesta con la usual falta de tacto de su compañera. Bella no tardo en soltar su ya muy conocido gastado discurso sobre la vida y aprovechar todas sus oportunidades.
Cada tanto tenían esta incomoda conversación. Bella insistía una y otra vez en que ella no podía continuar con la existencia que llevaba.
Renesme se despertaba todos los días a las 6:30. Desayunaba y acudía a trabajar al despacho de abogados, donde hace mas de cuatro años se desempeñaba como secretaria ejecutiva. Terminada su jornada laboral a las 14:30 y luego asistía a la universidad donde cursaba la Licenciatura en Psicopedagogía.
Mas tarde regresaba a su casa, cenaba, terminaba o adelantaba algunos de los tantos trabajos de la facultad y finalmente se duchaba e iba a dormir.
Es era su rutina de lunes a viernes. Los fines de semana, veía alguna película en casa o leía una de sus tantas noveles románticas.
Rara vez se pasaba a casa de Isabella. Su amiga hace dos años que convivía con su futuro esposo Edward Cullen. Ambos eran el uno para el otro y Nessie estaba muy feliz por Bella. Ella había encontrado al hombre perfecto. Protector, romántico y atractivo.
La pasaba muy bien cada vez que almorzaba o cenaba con ellos en su pequeño departamento. Sin embargo no tardaba en sentirse incomoda haciendo el mal tercio, sobre todo cuando observaba la forma en que Edward veía a Bella y sus tantas demostraciones de afecto.
Eso era algo que ella nunca volvería a disfrutar. Se había resignado a no volver a vivir una historia de amor.
-Ya ni siquiera sales con tu mejor amiga-chillo Bella sacándola de donde sea que estuviera su cabeza. Tal y como solía suceder cuando comenzaba a escuchar esos monólogos.
-No tengo ganas, ni tiempo de salir, eso todo.-refunfuño deseando que la dejara en paz
-Ves… estas completamente amargada. Pasaron tres años, no permitas que ese desgraciado arruine tu vida.
Nessie le lanzo una mirada nada agradable. Odiaba traer a colación ese asunto tan delicado. No obstante Isabella ni se inmutaba y continuaba con su argumento.
-Renesme, se que puedo comportarme como una perra muchas veces. Pero si te digo estas cosas es porque te quiero y deseo que seas feliz.
La joven no decía nada, solo se limitaba a continuar con su trabajo mientras hacia creer que no escuchaba nada de lo que Bella hablaba.
- Solo presta atención un momento. Nahuel es un muy buen amigo mío. Es divertido, guapo y te hará pasar una noche increíble. Es muy bueno créeme.-señalo con una sonrisa
-Y dime una cosa .Edward sabe que tan bueno es el?-le pregunto Nessie con malicia
-Actuare como si no hubiera escuchado eso.-suspiro y se sentó sobre el escritorio de su amiga- Y no, Edward no sabe que tan bueno es Nahuel. Pero mi novio es mejor- aclaro riendo.
-Que pretendes exactamente que haga con tu amiguito?
-Que salgas, que te diviertas un poco y que pases un buen momento-murmuro levantando una ceja.
-La última vez que tuve sexo con un desconocido, estaba despechada, herida y me lleve el susto de mi vida-le recordó Nessie
Las dos habían salido después que Renesme pasara dos semanas llorando entre las cuatro paredes del pequeño departamento que en ese tiempo compartían. Fueron a un club y probaron la mayoría de tragos que les ofrecía el barman del lugar. Luego de un par de horas Nessie decidió quitarse la frustración con el primer sujeto que se le puso adelante.
Un mes después las consecuencias de esa noche repercutieron cuando no tuvo su periodo. Paso una semana horrible sopesando la idea de haber quedado embarazada de una persona que solo había visto una vez en su vida. Afortunadamente no fue así y todo se trataba de un estado de stress.
-Pero esta vez no estarás borracha y no intentaras vengarte de nadie-discutió Bella.
-Es casi la hora de salir y llegare tarde a mis clases si no entregamos esto-murmuro Nessie señalando unas carpetas.
Isabella se bajo del escritorio y se sentó otra vez en su lugar.
-Ok, si cambias de parecer me llamas y concreto esa cita.
Las dos terminaron de entregar los últimos informes del día y salieron a cumplir con sus respectivas obligaciones. Afuera, como todos los viernes, Edward esperaba a su futura esposa en su flamante volvo. Se saludaron con un gran beso y como todo un caballero le abrió la puerta del acompañante y partieron a su nidito de amor.
Nessie tomo un taxi y se encamino a su universidad. A pocos metros en un semáforo rojo el vehiculo se detuvo frente a una iglesia. En ese momento los novios salían con sus rostros brillando de felicidad.
Fue inevitable que los dolorosos recuerdos no se agolparan en la mente de Renesme. Se vio a si misma con la misma alegria que irradiaba aquella novia. Había esperado ese día por meses. Meses en que con mucha alegría eligió su vestido, las invitaciones, la decoración y todo para lo que seria su boda de ensueño.
Todo se hallaba listo. Su padre y ella llegaron a la iglesia con puntualidad. Sin embargo supo que algo andaba mal en cuanto vio que todos sus amigos y familiares estaban fuera del recinto.
El novio no había llegado aun. Los minutos pasaron poco a poco y nadie sabia nada. Renesme entro en un estado de pánico cuando pensó que algo le había sucedido a la persona que amaba.
A la hora, el matrimonio ya se había cancelado. Su amado estaba perfectamente. El muy cretino se dirigía rumbo a alguna isla del caribe con la que había sido su ex. Y lo supo de la forma más cobarde. Mediante de un carta que alguien entrego de forma anónima. Fue la mayor humillación y el mayor dolor que sintió en su vida. Todos sus sueños y proyectos se fueron a la basura en dos segundos.
Maldito Sean. Le había quitado las ganas de volver a creer en el amor. Había creado un gran vacío en su corazón, el cual jamás volvería a ser llenado.
Su celular sonó y cuando intento leer el mensaje se dio cuenta que las silenciosas lagrimas que habían caído por su rostro se lo impedían. Rebusco en su bolso y saco un pequeño pañuelo para apartarlas.
El mensaje era Clare, su compañera de estudios. Las clases se habían suspendido y tenía el resto del día para atormentarse con sus malos recuerdos.
Se dirigió a su departamento y en cuanto entro, el vacío en su pecho se hizo presente. Regresaba como de costumbre a su solitaria y patética vida.
Tomo una larga ducha intentando relajarse. Lo logro en un principio, pero en cuanto estuvo afuera no sabia como ocupar la mente en algo productivo.
Su casa estaba reluciente, así que ponerse a limpiar no era necesario. No tenía trabajos pendientes de la universidad y no tenia cabeza para estudiar. Se sentía sin aire y cada minuto que pasaba entre esas paredes se asfixiaba mas y mas.
Tomo su celular y llamo a Isabella.
-Dile a tu amigo que nos encontramos a las 10 en ese nuevo restaurante que inauguraron la semana pasada.
Ni bien termino de dar el recado corto el llamado. No estaba de ánimos para escuchar la alegría de su amiga.
A lo minutos le llego un mensaje de texto.
“El te estará esperando…suerte”
No había tenido una cita en años y no es que le importara demasiado. No pretendía encontrar al amor de su vida, ya perdió las esperanzas en el amor. Pero por una vez en años intentaría dejar de ser la mujer amargada y triste en que se había transformado.
En su ropero no tenia nada adecuado para salir. De modo que haría una visita al centro comercial. De esa forma las horas correrían más de prisa y los malos pensamientos estarían lejos.
Primero fue a la peluquería y eligió un peinado sencillo y elegante a la vez. Era un pequeño recogido que dejaba que sus bucles del color del bronce cayeran sobre sus hombros. Aprovecho para maquillarse y arreglarse las uñas de sus manos y las de sus pies.
En una nueva tienda de modas encontró un ceñido vestido rojo, el cual resaltaba su busto y caía libre por encima de sus rodillas. Era sexy pero no muy provocativo. El bolso que había elegido era mediano y pudo guardar su ropa allí cuando salio del probador. Cuando se miro al espejo se sintió bien, su reflejo no le devolvía esa patética imagen. Por esta noche intentaría ser otra Renesme.
Miro su reloj y maldijo, estaba 10 minutos tarde. Por suerte el restaurante quedaba a unas cuantas cuadras y llego cinco minutos después.
El lugar estaba un casi lleno. Busco entre la multitud al amigo de Isabella. De pronto se le ocurrió que tenia que haber solicitado como iría vestido el o alguna otra seña particular además de la descripción física que le hizo Bella.
Nessie observo atentamente hasta que visualizo al fin en uno de los rincones, a un muchacho moreno, de cabellos y ojos negros. Estaba sentado pero se notaba que era tan alto como se lo describieron. Bueno algo a favor había que decir de Isabella. Era un hombre muy atractivo y en eso no exageraba.
Un mozo del lugar se acerco a la joven cuando la noto desconcertada.
-Viene acompañada señorita o la esperan?
-Me esperan-murmuro señalando con un gesto a Nahuel.
-Sígame por favor.
Respiro profundamente cuando emprendió la marcha. Se sentía incomoda y algo intimidada por la situación, pero aquel muchacho no tenia la culpa de sus problemas. De modo que saco a relucir su mejor sonrisa en cuanto llego a su lado.
-Hola siento llegar tarde-se disculpo mientras el mozo apartaba su silla.
Nahuel la observo meticulosamente lo que logro que Nessie se sonrojara por completo. Luego le sonrío y ella pudo corroborar otra verdad. Su sonrisa era encantadora.
-No te preocupes… la espera valió la pena-dijo el regalándole otra de esas sonrisas que le quitaban el aliento.
Renesme se sentó y observo todo el lugar. Siempre hacia lo mismo cuando estaba nerviosa y aquel hombre la ponía en ese estado.
-No eres lo que esperaba-dijo el de repente atrayendo su atención.
Renesme se sintió decepcionada de escuchar aquellas palabras y el joven no tardo en notarlo.
-Eres mucho mejor-le aclaro esbozando otra vez su increíble sonrisa.
Inmediatamente el comenzó a interrogarla sobre su vida. A que se dedicaba, si le gustaba lo que hacia. Porque escogió la carrera que cursaba en esos momentos, y cuales eran sus proyectos. Renesme estaba anonadada con el interés que el ponía en cada detalle. A mediada que pasaba el tiempo ella se fue sintiendo más cómoda con el amigo de Isabella. Terminaron hablado de pasatiempos, cine, libros y cuanta cosas sin demasiada importancia se les ocurría.
Cenaron un plantiíllo que el sugirió. Era una pasta italiana con una salsa exquisita y lo acompañaron con el vino de la casa.
Por momentos dudaba que el la estuviera pasando bien a su lado. Estaba convencida que una mujer amargada y aburrida. Sin embargo el aparentaba disfrutar de su compañía. Si bella le había indicado que le levantara el ánimo a su mejor amiga, Nahuel hacia un trabajo excelente. Sin lugar a dudas no se podía quejar de todas las atenciones que el tenia con ella.
Renesme no solo disfrutaba la agradable conversación y de la cena. Además gozaba de una vista increíble. El hombre que se hallaba en frente era simplemente hermoso.
Su cuerpo era perfecto. A simple vista se percato que había invertido muchas horas en el gimnasio. Sus músculos resaltaban bajo su fina camiseta negra. Cada vez que tomaba su copa de vino los bíceps y antebrazos se marcaban con cada movimiento.
Los pensamientos de Renesme viajaron sin rumbo y comenzó a imaginar que sentiría al estar desnuda bajo ese cuerpo increíble. Esas manos harían maravillas en cada rincón que rozaran. Cielos… quería tener relaciones y deseaba que fuera con el.
Isabella tenia razón, necesitaba cubrir esa necesidad urgente.
-Pasa algo?-le pregunto el clavando su mirada.
-No he..-sintió sus mejillas arder-pensaba que podríamos ir a un lugar mas cómodo-soltó de golpe
En cuanto el la miro un poco asombrado quiso que la tierra la tragara. Tomo su copa de vino y la acabo en segundos.
Un silencio muy incomodo se sintió de repente.
-Creo que es una buena idea, subamos-murmuro mientras pagaba la cuenta.
Rodearon el restaurante y Nahuel la tomo de la mano apretándola con suavidad. Ella se sintió abrumada en un principio, pero se acostumbro rápido a sentir la calida mano de ese hombre. Hasta le gusto demasiado ese contacto, o tal vez eran los efectos de ese exquisito vino.
El hotel era muy elegante y la decoración muy extravagante. Subieron al quinto piso y caminaron por uno de los tantos pasillos. Se detuvieron al llegar a la habitación 513. Nahuel saco una tarjeta, la cual paso por la cerradura y entraron de inmediato. El cuarto no era menos que el resto del lugar. Había unos sillones de terciopelo en medio de la sala, una chimenea y una gran cama en el centro. Renesme centro la mirada en el lecho.
En cuanto giro para mirar a su acompañante. Noto la mirada cargada de deseo en sus ojos. Pero también se sintió cautivada por el. Nahuel la miraba con adoración y estaba segura que nadie la había observado de esa forma jamás. Ni siquiera Sean cuando fingía que la amaba.
Pensar en ese imbesil hizo que la rabia se apoderara de su cuerpo. Decidió liberarse por unas horas de ese pasado tortuoso que siempre la invadía. Con lentitud se acerco al hombre que tenia en frente. Coloco ambas manos sobre su pecho al tiempo que el colocaba las suyas en su cintura. Con suavidad fue llevándolas hacia arriba sin apartar la mirada de esos ojos que la tenían hipnotizada. Enredo sus dedos en sus cabellos y aforrándose con fuerza aproximo su boca a esos labios carnosos que tanto anhelaba sentir desde que lo conoció.
Con un deseo ardiente se fundieron en el más profundo y apasionado de los besos. Sus lenguas se encontraron y el beso subió de intensidad. Era como si estuvieran hambrientos el uno del otro y lo que recibían no fuera suficiente. Las manos del muchacho viajaron por cada rincón de la anatomía de Nessie y ella hizo lo mismo en cuanto le quito su camiseta. Era maravilloso sentir cada músculo del pecho de ese hombre. Su calida piel era perfecta suave y muy tersa. Podía palpar los duros músculos de su torso cada vez que se contraían cuando ella lo acariciaba.
El no tardo en deshacerse de ese molesto vestido que no le permitía disfrutar plenamente de cada tramo de la cremosa piel de Renesme. Le quito los zapatos mientras se tomaba tiempo para acariciar sus esbeltas piernas. Tomándola por sus glúteos la levanto y camino decido hasta la cama.
El también se despojo de sus zapatos y su pantalón. Renesme pensó que esos boxer negros Calvin Klein definitivamente no le quedaban de esa forma a todo el mundo. Como un cazador que asecha a su presa, aquel hombre gateo con lentitud sobre la cama y se coloco arriba del cuerpo de la joven. Trazo un camino de besos por el plano vientre de Nessie y subió por sus pechos. Ella arqueo la espalda para que el pudiera quitarle con facilidad su sostén.
No perdió tiempo y en cuanto sus senos quedaron libres poso su boca sobre su rosado y duro pezón. Nessie no se molesto en disimular los gemidos que le provocaban las caricias de la lengua de su amante. Era un verdadero placer sentir cada succión y cada roce en ese lugar. Ella se deleitó con ese placer que por años se había negado. Sus manos encerradas en los oscuros cabellos del hombre se encargaban de mantener el contacto de la boca con esa parte tan sensible.
Su otro pecho recibió la misma atención y dedicación, para luego volver a ocuparse de sus labios. Sus lenguas se encontraron otra vez, pero ahora el beso era más pausado y lento. Disfrutaron por un momento de esas dulces caricias acompañadas del sabor del resto del vino de la cena.
Era como si fueran amantes de toda la vida. Cada movimiento, cada roce se realizaba en perfecta sincronía. El conocía, o por lo menos eso pensaba Renesme, donde y como tocarla para que su cuerpo se estremeciera. De la boca de aquel hombre salían unos fuertes jadeos y no se cansaba de decirle cosas dulces al oído.
Por un momento se sintió incomoda y confundida con tantos halagos y palabras bellas. Después de todo era un simple encuentro pasajero. Sin embrago había algo en la forma en que el la miraba y la tocaba que le hacían creer cada palabra. No se trataba solo de sexo. Para ella, el le estaba haciendo el amor.
Nahuel no tardo en decender sobre la anatomía de Renesme para despojarla de la última prenda que cubría su intimidad. Ningún hombre la había tratado de esta forma. Venerándola y cuidándola mientras descubría su cuerpo, para luego amarla con lentitud y suavidad.
Nessie lo obligo a cambiar de posición colocándose sobre su firme abdomen. Sus manos se posaron en sus hombros y busco su boca para saborearla una vez mas. Lo beso con delicadeza y con una picara sonrisa en su rostro se irguió deslizando sus caderas hacia atrás, provocando una peligrosa fricción entre sus sexos. Ambos gimieron al sentirse con esa caricia fugaz. Ella percibió la gran humedad que se desbordaba en su entrepierna.
Sin apartar la vista de su amante, Renesme coloco sus dedos en el comienzo de esos boxer tan sexys y con un tiron libero el rígido y doloroso órgano viril de su prisión. Ella lo tomo entre sus manos y lo condujo a su húmedo interior sin titubear. La conexión fue explosiva e intensa. Jamás se había sentido tan llena y excitada
Apoyándose sobre el duro pecho de Nahuel, lo monto con ritmo profundo y sosegado. El la ayudo tomándola de sus caderas, y entre los dos intensificaron las embestidas.
El éxtasis no tardo en hacerse presente. Nessie gimió con fuerza cuando ese gran placer que por tanto tiempo no había disfrutado, la recorrió por completa. El no tardo en correrse junto con ella.
No obstante no tuvo tiempo de recuperarse cuando creyó que todo había acabado.
Ese hombre increíble que descansaba bajo su cuerpo, volvió a tumbarla de espaldas. Se apodero de su boca y recorrió cada rincón, mientras otra vez introducía su miembro con fuerza en su interior.
Esta vez el marco el ritmo de los sensuales movimientos. Rápidos y profundos, llevándola a un maravilloso placer, mas ardiente y mas salvaje que el anterior.
El gran cuerpo de su amante cayó sobre ella. Por un momento le resulto insoportable, pero el rápidamente rodó liberándola. La habitación se torno demasiado caliente y sus cuerpos estaban sudorosos y agitados por ese ejercicio. La cabeza de Renesme aun daba vueltas por tantas emociones y sensaciones. En verdad había sido un encuentro increíble y su cuerpo quedo conforme con semejante experiencia.
Con la calma no tardo de llegar la realidad. Todo llego a su fin, reflexiono controlando su irregular respiración. Poco a poco comenzó a sentirse vacía por dentro. Su vida regresaría a la normalidad en unas cuantas horas. Su corazón continuaría marchito como siempre.
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando los fuertes brazos de Nahuel la llevaron a descansar en su firme pecho. Cansada poso su cabeza sobre la calida piel de ese hombre y se estremeció cuando la estrecho con fuerza y le beso la frente. Fue un beso tierno y dulce.
Sus pesados parpados no tardaron en cerrarse para quedarse dormida escuchando los latidos de aquel corazón.
***
El reloj marcaba las diez de la mañana cuando Nessie despertó. Se hallaba sola en aquella gran cama de esa solitaria habitación.
-Todo lo bueno tiene que acabar-musito mirando alrededor.
Envolvió su cuerpo desnudo con una sabana y comenzó a recoger su ropa.
-Buenos días dormilona
Pego un salto en cuanto sintió que la tomaban por la cintura de forma cariñosa.
-Perdón no quise asustarte-dijo Nahuel dándole el mejor besos de buenos días.
El solo llevaba una toalla alrededor de su cintura y ella se quedo embobada observando su cuerpo por unos segundos.
-Una ducha?....juntos?-dijo arrastrándola hacia el baño mientras aparecía esa sonrisa que le quitaba el aliento.
Cuando entro noto que no seria una ducha. Era un relajante baño en un gran jacuzzi alucinante. Sales de muchos aromas colmaron los sentidos de Renesme. Sobre la espuma se visualizaban pétalos de rosas de todos colores. Ella ni se inmuto cuanto el le quito su sabana y la introdujo dentro.
Poniéndose cómoda apoyo su espalda sobre aquel pecho masculino y dejo que el recorriera su cuerpo con una suave esponja. Sus ojos se cerraron mientras todo su cuerpo se relajaba. Diez minutos después el baño perdió importancia. La esponja fue a parar al fondo del jacuzzi y esas manos inquietas tomaron el control perdiéndose en su entrepierna. Hicieron el amor una vez más. Pero esta vez se tomaron su tiempo entre besos delicados pero profundos y caricias sutiles e inolvidables.
Una hora después se vistieron y desayunaron juntos. Nessie se sentía intimidada por la profunda mirada de Nahuel. Se la comía con los ojos y no dejaba de hacerle cumplidos.
Afortunadamente su teléfono sonó, y la saco de esos ojos acosadores. Era un mensaje de Isabella.
“Se puede saber porqué dejaste plantado a Nahuel. Te estuvo esperando como un idiota”
Renesme leyó el mensaje otra vez desorientada. Luego miro molesta a Nahuel y el frunció el ceño desconcertado.
-Te pasa algo?-pregunto con voz suave
-Porqué le dijiste a Bella que te deje plantado?
-Como dices?
-Bella...Isabella Swan tu amiga de la universidad, recuerdas?-murmuro Nessie rodando los ojos.
-No conozco a ninguna Isabella-respondió el mordiendo su medialuna.
A Nessie no le causo gracia la pequeña broma de aquel hombre y lo taladro con la mirada.
-Escucha Nahuel no estoy para bromas. Solo dime que ganas diciendo eso?
El sonrío y acabo su café ante la mirada atónita de Renesme. Luego como si nada se acerco y extendió su mano para apretar la suya con suavidad.
-Jacob Black-dijo fuerte y claro antes de besar sus labios brevemente.
-Un placer conocerte…
Renesme aparto la mirada de su computadora y observo detenidamente a Bella. Al percatarse de la picara sonrisa que sebosaza sen su rostro, supo que lo que vendría a continuación no seria nada bueno.
-Dispara Swan, de todos modos aunque te ignore, lo soltaras sin que te importe.
-Moreno, 1,80, ojos y cabellos negros como la noche, un cuerpo impresionante…y lo mejor de todo una sonrisa encantadora.
-Creí que dirías sexo estupendo al final de la lista-aclaro Renesme dibujando comillas en el aire.
-Bueno eso también. Pero eso podrás comprobarlo tu misma-insinuo con un expresión que daba a entender que ella ya había comprobado ese aspecto tan interesante.
-Ni lo sueñes-mascullo Renesme entre dientes
-Oh vamos Nessie hace cuanto que no estas con un hombre!!-grito Bella sin pelos en la lengua
La puerta de la oficina que compartían estaba a medio abrir. Varias personas que esperaban su turno para ser atendidas, pusieron demasiada atención en cuanto Isabella grito esas palabras.
Nessie la fulmino con su mirada, antes de levantarse y cerrar la puerta un poco molesta con la usual falta de tacto de su compañera. Bella no tardo en soltar su ya muy conocido gastado discurso sobre la vida y aprovechar todas sus oportunidades.
Cada tanto tenían esta incomoda conversación. Bella insistía una y otra vez en que ella no podía continuar con la existencia que llevaba.
Renesme se despertaba todos los días a las 6:30. Desayunaba y acudía a trabajar al despacho de abogados, donde hace mas de cuatro años se desempeñaba como secretaria ejecutiva. Terminada su jornada laboral a las 14:30 y luego asistía a la universidad donde cursaba la Licenciatura en Psicopedagogía.
Mas tarde regresaba a su casa, cenaba, terminaba o adelantaba algunos de los tantos trabajos de la facultad y finalmente se duchaba e iba a dormir.
Es era su rutina de lunes a viernes. Los fines de semana, veía alguna película en casa o leía una de sus tantas noveles románticas.
Rara vez se pasaba a casa de Isabella. Su amiga hace dos años que convivía con su futuro esposo Edward Cullen. Ambos eran el uno para el otro y Nessie estaba muy feliz por Bella. Ella había encontrado al hombre perfecto. Protector, romántico y atractivo.
La pasaba muy bien cada vez que almorzaba o cenaba con ellos en su pequeño departamento. Sin embargo no tardaba en sentirse incomoda haciendo el mal tercio, sobre todo cuando observaba la forma en que Edward veía a Bella y sus tantas demostraciones de afecto.
Eso era algo que ella nunca volvería a disfrutar. Se había resignado a no volver a vivir una historia de amor.
-Ya ni siquiera sales con tu mejor amiga-chillo Bella sacándola de donde sea que estuviera su cabeza. Tal y como solía suceder cuando comenzaba a escuchar esos monólogos.
-No tengo ganas, ni tiempo de salir, eso todo.-refunfuño deseando que la dejara en paz
-Ves… estas completamente amargada. Pasaron tres años, no permitas que ese desgraciado arruine tu vida.
Nessie le lanzo una mirada nada agradable. Odiaba traer a colación ese asunto tan delicado. No obstante Isabella ni se inmutaba y continuaba con su argumento.
-Renesme, se que puedo comportarme como una perra muchas veces. Pero si te digo estas cosas es porque te quiero y deseo que seas feliz.
La joven no decía nada, solo se limitaba a continuar con su trabajo mientras hacia creer que no escuchaba nada de lo que Bella hablaba.
- Solo presta atención un momento. Nahuel es un muy buen amigo mío. Es divertido, guapo y te hará pasar una noche increíble. Es muy bueno créeme.-señalo con una sonrisa
-Y dime una cosa .Edward sabe que tan bueno es el?-le pregunto Nessie con malicia
-Actuare como si no hubiera escuchado eso.-suspiro y se sentó sobre el escritorio de su amiga- Y no, Edward no sabe que tan bueno es Nahuel. Pero mi novio es mejor- aclaro riendo.
-Que pretendes exactamente que haga con tu amiguito?
-Que salgas, que te diviertas un poco y que pases un buen momento-murmuro levantando una ceja.
-La última vez que tuve sexo con un desconocido, estaba despechada, herida y me lleve el susto de mi vida-le recordó Nessie
Las dos habían salido después que Renesme pasara dos semanas llorando entre las cuatro paredes del pequeño departamento que en ese tiempo compartían. Fueron a un club y probaron la mayoría de tragos que les ofrecía el barman del lugar. Luego de un par de horas Nessie decidió quitarse la frustración con el primer sujeto que se le puso adelante.
Un mes después las consecuencias de esa noche repercutieron cuando no tuvo su periodo. Paso una semana horrible sopesando la idea de haber quedado embarazada de una persona que solo había visto una vez en su vida. Afortunadamente no fue así y todo se trataba de un estado de stress.
-Pero esta vez no estarás borracha y no intentaras vengarte de nadie-discutió Bella.
-Es casi la hora de salir y llegare tarde a mis clases si no entregamos esto-murmuro Nessie señalando unas carpetas.
Isabella se bajo del escritorio y se sentó otra vez en su lugar.
-Ok, si cambias de parecer me llamas y concreto esa cita.
Las dos terminaron de entregar los últimos informes del día y salieron a cumplir con sus respectivas obligaciones. Afuera, como todos los viernes, Edward esperaba a su futura esposa en su flamante volvo. Se saludaron con un gran beso y como todo un caballero le abrió la puerta del acompañante y partieron a su nidito de amor.
Nessie tomo un taxi y se encamino a su universidad. A pocos metros en un semáforo rojo el vehiculo se detuvo frente a una iglesia. En ese momento los novios salían con sus rostros brillando de felicidad.
Fue inevitable que los dolorosos recuerdos no se agolparan en la mente de Renesme. Se vio a si misma con la misma alegria que irradiaba aquella novia. Había esperado ese día por meses. Meses en que con mucha alegría eligió su vestido, las invitaciones, la decoración y todo para lo que seria su boda de ensueño.
Todo se hallaba listo. Su padre y ella llegaron a la iglesia con puntualidad. Sin embargo supo que algo andaba mal en cuanto vio que todos sus amigos y familiares estaban fuera del recinto.
El novio no había llegado aun. Los minutos pasaron poco a poco y nadie sabia nada. Renesme entro en un estado de pánico cuando pensó que algo le había sucedido a la persona que amaba.
A la hora, el matrimonio ya se había cancelado. Su amado estaba perfectamente. El muy cretino se dirigía rumbo a alguna isla del caribe con la que había sido su ex. Y lo supo de la forma más cobarde. Mediante de un carta que alguien entrego de forma anónima. Fue la mayor humillación y el mayor dolor que sintió en su vida. Todos sus sueños y proyectos se fueron a la basura en dos segundos.
Maldito Sean. Le había quitado las ganas de volver a creer en el amor. Había creado un gran vacío en su corazón, el cual jamás volvería a ser llenado.
Su celular sonó y cuando intento leer el mensaje se dio cuenta que las silenciosas lagrimas que habían caído por su rostro se lo impedían. Rebusco en su bolso y saco un pequeño pañuelo para apartarlas.
El mensaje era Clare, su compañera de estudios. Las clases se habían suspendido y tenía el resto del día para atormentarse con sus malos recuerdos.
Se dirigió a su departamento y en cuanto entro, el vacío en su pecho se hizo presente. Regresaba como de costumbre a su solitaria y patética vida.
Tomo una larga ducha intentando relajarse. Lo logro en un principio, pero en cuanto estuvo afuera no sabia como ocupar la mente en algo productivo.
Su casa estaba reluciente, así que ponerse a limpiar no era necesario. No tenía trabajos pendientes de la universidad y no tenia cabeza para estudiar. Se sentía sin aire y cada minuto que pasaba entre esas paredes se asfixiaba mas y mas.
Tomo su celular y llamo a Isabella.
-Dile a tu amigo que nos encontramos a las 10 en ese nuevo restaurante que inauguraron la semana pasada.
Ni bien termino de dar el recado corto el llamado. No estaba de ánimos para escuchar la alegría de su amiga.
A lo minutos le llego un mensaje de texto.
“El te estará esperando…suerte”
No había tenido una cita en años y no es que le importara demasiado. No pretendía encontrar al amor de su vida, ya perdió las esperanzas en el amor. Pero por una vez en años intentaría dejar de ser la mujer amargada y triste en que se había transformado.
En su ropero no tenia nada adecuado para salir. De modo que haría una visita al centro comercial. De esa forma las horas correrían más de prisa y los malos pensamientos estarían lejos.
Primero fue a la peluquería y eligió un peinado sencillo y elegante a la vez. Era un pequeño recogido que dejaba que sus bucles del color del bronce cayeran sobre sus hombros. Aprovecho para maquillarse y arreglarse las uñas de sus manos y las de sus pies.
En una nueva tienda de modas encontró un ceñido vestido rojo, el cual resaltaba su busto y caía libre por encima de sus rodillas. Era sexy pero no muy provocativo. El bolso que había elegido era mediano y pudo guardar su ropa allí cuando salio del probador. Cuando se miro al espejo se sintió bien, su reflejo no le devolvía esa patética imagen. Por esta noche intentaría ser otra Renesme.
Miro su reloj y maldijo, estaba 10 minutos tarde. Por suerte el restaurante quedaba a unas cuantas cuadras y llego cinco minutos después.
El lugar estaba un casi lleno. Busco entre la multitud al amigo de Isabella. De pronto se le ocurrió que tenia que haber solicitado como iría vestido el o alguna otra seña particular además de la descripción física que le hizo Bella.
Nessie observo atentamente hasta que visualizo al fin en uno de los rincones, a un muchacho moreno, de cabellos y ojos negros. Estaba sentado pero se notaba que era tan alto como se lo describieron. Bueno algo a favor había que decir de Isabella. Era un hombre muy atractivo y en eso no exageraba.
Un mozo del lugar se acerco a la joven cuando la noto desconcertada.
-Viene acompañada señorita o la esperan?
-Me esperan-murmuro señalando con un gesto a Nahuel.
-Sígame por favor.
Respiro profundamente cuando emprendió la marcha. Se sentía incomoda y algo intimidada por la situación, pero aquel muchacho no tenia la culpa de sus problemas. De modo que saco a relucir su mejor sonrisa en cuanto llego a su lado.
-Hola siento llegar tarde-se disculpo mientras el mozo apartaba su silla.
Nahuel la observo meticulosamente lo que logro que Nessie se sonrojara por completo. Luego le sonrío y ella pudo corroborar otra verdad. Su sonrisa era encantadora.
-No te preocupes… la espera valió la pena-dijo el regalándole otra de esas sonrisas que le quitaban el aliento.
Renesme se sentó y observo todo el lugar. Siempre hacia lo mismo cuando estaba nerviosa y aquel hombre la ponía en ese estado.
-No eres lo que esperaba-dijo el de repente atrayendo su atención.
Renesme se sintió decepcionada de escuchar aquellas palabras y el joven no tardo en notarlo.
-Eres mucho mejor-le aclaro esbozando otra vez su increíble sonrisa.
Inmediatamente el comenzó a interrogarla sobre su vida. A que se dedicaba, si le gustaba lo que hacia. Porque escogió la carrera que cursaba en esos momentos, y cuales eran sus proyectos. Renesme estaba anonadada con el interés que el ponía en cada detalle. A mediada que pasaba el tiempo ella se fue sintiendo más cómoda con el amigo de Isabella. Terminaron hablado de pasatiempos, cine, libros y cuanta cosas sin demasiada importancia se les ocurría.
Cenaron un plantiíllo que el sugirió. Era una pasta italiana con una salsa exquisita y lo acompañaron con el vino de la casa.
Por momentos dudaba que el la estuviera pasando bien a su lado. Estaba convencida que una mujer amargada y aburrida. Sin embargo el aparentaba disfrutar de su compañía. Si bella le había indicado que le levantara el ánimo a su mejor amiga, Nahuel hacia un trabajo excelente. Sin lugar a dudas no se podía quejar de todas las atenciones que el tenia con ella.
Renesme no solo disfrutaba la agradable conversación y de la cena. Además gozaba de una vista increíble. El hombre que se hallaba en frente era simplemente hermoso.
Su cuerpo era perfecto. A simple vista se percato que había invertido muchas horas en el gimnasio. Sus músculos resaltaban bajo su fina camiseta negra. Cada vez que tomaba su copa de vino los bíceps y antebrazos se marcaban con cada movimiento.
Los pensamientos de Renesme viajaron sin rumbo y comenzó a imaginar que sentiría al estar desnuda bajo ese cuerpo increíble. Esas manos harían maravillas en cada rincón que rozaran. Cielos… quería tener relaciones y deseaba que fuera con el.
Isabella tenia razón, necesitaba cubrir esa necesidad urgente.
-Pasa algo?-le pregunto el clavando su mirada.
-No he..-sintió sus mejillas arder-pensaba que podríamos ir a un lugar mas cómodo-soltó de golpe
En cuanto el la miro un poco asombrado quiso que la tierra la tragara. Tomo su copa de vino y la acabo en segundos.
Un silencio muy incomodo se sintió de repente.
-Creo que es una buena idea, subamos-murmuro mientras pagaba la cuenta.
Rodearon el restaurante y Nahuel la tomo de la mano apretándola con suavidad. Ella se sintió abrumada en un principio, pero se acostumbro rápido a sentir la calida mano de ese hombre. Hasta le gusto demasiado ese contacto, o tal vez eran los efectos de ese exquisito vino.
El hotel era muy elegante y la decoración muy extravagante. Subieron al quinto piso y caminaron por uno de los tantos pasillos. Se detuvieron al llegar a la habitación 513. Nahuel saco una tarjeta, la cual paso por la cerradura y entraron de inmediato. El cuarto no era menos que el resto del lugar. Había unos sillones de terciopelo en medio de la sala, una chimenea y una gran cama en el centro. Renesme centro la mirada en el lecho.
En cuanto giro para mirar a su acompañante. Noto la mirada cargada de deseo en sus ojos. Pero también se sintió cautivada por el. Nahuel la miraba con adoración y estaba segura que nadie la había observado de esa forma jamás. Ni siquiera Sean cuando fingía que la amaba.
Pensar en ese imbesil hizo que la rabia se apoderara de su cuerpo. Decidió liberarse por unas horas de ese pasado tortuoso que siempre la invadía. Con lentitud se acerco al hombre que tenia en frente. Coloco ambas manos sobre su pecho al tiempo que el colocaba las suyas en su cintura. Con suavidad fue llevándolas hacia arriba sin apartar la mirada de esos ojos que la tenían hipnotizada. Enredo sus dedos en sus cabellos y aforrándose con fuerza aproximo su boca a esos labios carnosos que tanto anhelaba sentir desde que lo conoció.
Con un deseo ardiente se fundieron en el más profundo y apasionado de los besos. Sus lenguas se encontraron y el beso subió de intensidad. Era como si estuvieran hambrientos el uno del otro y lo que recibían no fuera suficiente. Las manos del muchacho viajaron por cada rincón de la anatomía de Nessie y ella hizo lo mismo en cuanto le quito su camiseta. Era maravilloso sentir cada músculo del pecho de ese hombre. Su calida piel era perfecta suave y muy tersa. Podía palpar los duros músculos de su torso cada vez que se contraían cuando ella lo acariciaba.
El no tardo en deshacerse de ese molesto vestido que no le permitía disfrutar plenamente de cada tramo de la cremosa piel de Renesme. Le quito los zapatos mientras se tomaba tiempo para acariciar sus esbeltas piernas. Tomándola por sus glúteos la levanto y camino decido hasta la cama.
El también se despojo de sus zapatos y su pantalón. Renesme pensó que esos boxer negros Calvin Klein definitivamente no le quedaban de esa forma a todo el mundo. Como un cazador que asecha a su presa, aquel hombre gateo con lentitud sobre la cama y se coloco arriba del cuerpo de la joven. Trazo un camino de besos por el plano vientre de Nessie y subió por sus pechos. Ella arqueo la espalda para que el pudiera quitarle con facilidad su sostén.
No perdió tiempo y en cuanto sus senos quedaron libres poso su boca sobre su rosado y duro pezón. Nessie no se molesto en disimular los gemidos que le provocaban las caricias de la lengua de su amante. Era un verdadero placer sentir cada succión y cada roce en ese lugar. Ella se deleitó con ese placer que por años se había negado. Sus manos encerradas en los oscuros cabellos del hombre se encargaban de mantener el contacto de la boca con esa parte tan sensible.
Su otro pecho recibió la misma atención y dedicación, para luego volver a ocuparse de sus labios. Sus lenguas se encontraron otra vez, pero ahora el beso era más pausado y lento. Disfrutaron por un momento de esas dulces caricias acompañadas del sabor del resto del vino de la cena.
Era como si fueran amantes de toda la vida. Cada movimiento, cada roce se realizaba en perfecta sincronía. El conocía, o por lo menos eso pensaba Renesme, donde y como tocarla para que su cuerpo se estremeciera. De la boca de aquel hombre salían unos fuertes jadeos y no se cansaba de decirle cosas dulces al oído.
Por un momento se sintió incomoda y confundida con tantos halagos y palabras bellas. Después de todo era un simple encuentro pasajero. Sin embrago había algo en la forma en que el la miraba y la tocaba que le hacían creer cada palabra. No se trataba solo de sexo. Para ella, el le estaba haciendo el amor.
Nahuel no tardo en decender sobre la anatomía de Renesme para despojarla de la última prenda que cubría su intimidad. Ningún hombre la había tratado de esta forma. Venerándola y cuidándola mientras descubría su cuerpo, para luego amarla con lentitud y suavidad.
Nessie lo obligo a cambiar de posición colocándose sobre su firme abdomen. Sus manos se posaron en sus hombros y busco su boca para saborearla una vez mas. Lo beso con delicadeza y con una picara sonrisa en su rostro se irguió deslizando sus caderas hacia atrás, provocando una peligrosa fricción entre sus sexos. Ambos gimieron al sentirse con esa caricia fugaz. Ella percibió la gran humedad que se desbordaba en su entrepierna.
Sin apartar la vista de su amante, Renesme coloco sus dedos en el comienzo de esos boxer tan sexys y con un tiron libero el rígido y doloroso órgano viril de su prisión. Ella lo tomo entre sus manos y lo condujo a su húmedo interior sin titubear. La conexión fue explosiva e intensa. Jamás se había sentido tan llena y excitada
Apoyándose sobre el duro pecho de Nahuel, lo monto con ritmo profundo y sosegado. El la ayudo tomándola de sus caderas, y entre los dos intensificaron las embestidas.
El éxtasis no tardo en hacerse presente. Nessie gimió con fuerza cuando ese gran placer que por tanto tiempo no había disfrutado, la recorrió por completa. El no tardo en correrse junto con ella.
No obstante no tuvo tiempo de recuperarse cuando creyó que todo había acabado.
Ese hombre increíble que descansaba bajo su cuerpo, volvió a tumbarla de espaldas. Se apodero de su boca y recorrió cada rincón, mientras otra vez introducía su miembro con fuerza en su interior.
Esta vez el marco el ritmo de los sensuales movimientos. Rápidos y profundos, llevándola a un maravilloso placer, mas ardiente y mas salvaje que el anterior.
El gran cuerpo de su amante cayó sobre ella. Por un momento le resulto insoportable, pero el rápidamente rodó liberándola. La habitación se torno demasiado caliente y sus cuerpos estaban sudorosos y agitados por ese ejercicio. La cabeza de Renesme aun daba vueltas por tantas emociones y sensaciones. En verdad había sido un encuentro increíble y su cuerpo quedo conforme con semejante experiencia.
Con la calma no tardo de llegar la realidad. Todo llego a su fin, reflexiono controlando su irregular respiración. Poco a poco comenzó a sentirse vacía por dentro. Su vida regresaría a la normalidad en unas cuantas horas. Su corazón continuaría marchito como siempre.
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando los fuertes brazos de Nahuel la llevaron a descansar en su firme pecho. Cansada poso su cabeza sobre la calida piel de ese hombre y se estremeció cuando la estrecho con fuerza y le beso la frente. Fue un beso tierno y dulce.
Sus pesados parpados no tardaron en cerrarse para quedarse dormida escuchando los latidos de aquel corazón.
***
El reloj marcaba las diez de la mañana cuando Nessie despertó. Se hallaba sola en aquella gran cama de esa solitaria habitación.
-Todo lo bueno tiene que acabar-musito mirando alrededor.
Envolvió su cuerpo desnudo con una sabana y comenzó a recoger su ropa.
-Buenos días dormilona
Pego un salto en cuanto sintió que la tomaban por la cintura de forma cariñosa.
-Perdón no quise asustarte-dijo Nahuel dándole el mejor besos de buenos días.
El solo llevaba una toalla alrededor de su cintura y ella se quedo embobada observando su cuerpo por unos segundos.
-Una ducha?....juntos?-dijo arrastrándola hacia el baño mientras aparecía esa sonrisa que le quitaba el aliento.
Cuando entro noto que no seria una ducha. Era un relajante baño en un gran jacuzzi alucinante. Sales de muchos aromas colmaron los sentidos de Renesme. Sobre la espuma se visualizaban pétalos de rosas de todos colores. Ella ni se inmuto cuanto el le quito su sabana y la introdujo dentro.
Poniéndose cómoda apoyo su espalda sobre aquel pecho masculino y dejo que el recorriera su cuerpo con una suave esponja. Sus ojos se cerraron mientras todo su cuerpo se relajaba. Diez minutos después el baño perdió importancia. La esponja fue a parar al fondo del jacuzzi y esas manos inquietas tomaron el control perdiéndose en su entrepierna. Hicieron el amor una vez más. Pero esta vez se tomaron su tiempo entre besos delicados pero profundos y caricias sutiles e inolvidables.
Una hora después se vistieron y desayunaron juntos. Nessie se sentía intimidada por la profunda mirada de Nahuel. Se la comía con los ojos y no dejaba de hacerle cumplidos.
Afortunadamente su teléfono sonó, y la saco de esos ojos acosadores. Era un mensaje de Isabella.
“Se puede saber porqué dejaste plantado a Nahuel. Te estuvo esperando como un idiota”
Renesme leyó el mensaje otra vez desorientada. Luego miro molesta a Nahuel y el frunció el ceño desconcertado.
-Te pasa algo?-pregunto con voz suave
-Porqué le dijiste a Bella que te deje plantado?
-Como dices?
-Bella...Isabella Swan tu amiga de la universidad, recuerdas?-murmuro Nessie rodando los ojos.
-No conozco a ninguna Isabella-respondió el mordiendo su medialuna.
A Nessie no le causo gracia la pequeña broma de aquel hombre y lo taladro con la mirada.
-Escucha Nahuel no estoy para bromas. Solo dime que ganas diciendo eso?
El sonrío y acabo su café ante la mirada atónita de Renesme. Luego como si nada se acerco y extendió su mano para apretar la suya con suavidad.
-Jacob Black-dijo fuerte y claro antes de besar sus labios brevemente.
-Un placer conocerte…
~Continua... (PARTE 2)
Oneshot ~ Cita a Ciegas By: Noel (Parte 2)

1er Lugar
~PARTE 2~
Ella parpadeo varias veces antes de comprender todo el asunto. Se había equivocado de persona?. No el estaba jugando con ella. Si se trataba de un juego. Un tonto y absurdo juego.
-Es una broma no es así?
-Claro que no-apunto mientras buscaba en su billetera y le enseñaba su permiso de conducir.
Jacob Black, fecha de nacimiento 14 de enero tenia 27 años.
-Hay dios mío…Tuve relaciones con un desconocido-susurro
-Oye tampoco es tan malo, somos dos personas adultas y tomamos precauciones-aclaro encogiéndose de hombros
-Porque diablos no dijiste nada?-le grito furiosa hincando su pecho con su dedo.
-Escucha, solo relájate, puedo explicártelo..O eso creo-murmuro acercándose a ella
-No te me acerques-le advirtió Nessie
El se limpio la garganta antes de hablar.
-Creo que ya nos hemos acercado lo suficiente hace una hora. Sin mencionar lo que paso en esa cama anoche.-señalo bajando la mirada hacia las frazadas que aun estaban en el suelo.
Ella lo fulmino con la mirada mientras comenzaba a juntar sus cosas, para largarse de ahí en cinco minutos. En cuanto viera a Bella la mataría por hacer que fuera a esa maldita cita..
-Anoche se supone que tenía una cita a ciegas con una tal Leah.-hablo Jacob tratando de explicar la situación
-Y que?, nos confundiste?-gruño Nessie
-No. definitivamente no, ella es todo lo contrario a ti. Pero cuando te apareciste frente a mí y me sonreíste, deje de pensar con claridad.-dijo con la voz un poco tensa
Renesme se detuvo en seco y se sentó en uno de los sillones. Era raro a ella le había sucedido lo miso con el. Trato de calmarse frotándose la cara con sus temblorosas manos. Porque le tenía que salir todo mal se pregunto.
-Además se trataba solo de una cena, no le hacia daño a nadie que te conociera. Jamás planee esto y tampoco es que me arrepienta.-agrego con firmeza
-Fue una equivocación, un error-gesticulo molesta consigo misma
-Para mi fue el mejor error de mi vida-murmuro el
-Pues espero lo hayas disfrutado porque no volverá a suceder-le aclaro caminando a la puerta
Jacob le impido el paso con su enorme cuerpo.
-Y que me dices de ti?, también fue un error?-señalo con tono ironico
-Crees que estoy fingiendo o haciéndome la desentendida?
-No lo se explícamelo
-También era una cita a ciegas. Moreno, 1,80, ojos y cabello negro y sonrisa encantadora.-murmuro entre dientes
-Así que me sonrisa es encantadora-dijo levantando una ceja
Renesme se sonrojo como nunca en sus 25 años.
-Apártate de mi camino-mascullo tras un largo silencio
-No entiendo cual es el problema. De todos modos tu cita también era un desconocido por lo que estoy entendiendo.
Renesme cerró los ojos y respiro profundamente.
-Tienes razón no tengo porque ser una hipócrita. La culpa es mía por tomar los consejos de mi mejor amiga, que por cierto esta un poco loca. Tendría que estar en mi departamento y continuar siendo una amargada. Por lo menos de esa forma me evitaría estos problemas.
En cuanto termino el rostro de Jacob se tenso. Renesme odio que sintiera lastima por ella.
-Lo lamento, por que no empezamos de nuevo. Como te llamas?-pregunto esbozando una media sonrisa.
-Renesme… y es muy tarde para empezar de nuevo.
-Renesme un nombre muy particular-dijo sonriendo
-Ya me voy déjame salir
-Quiero verte otra vez-dijo Jacob con firmeza.
-Estas hablando enserio?, no te das cuenta que todo fue una confusión-respondió secamente
-Bendita sean las confusiones entonces.
-Jacob y lo de anoche fue un error, los dos estábamos un poco tomados
-Y lo que paso hace una horas también?-la reto arrinconándola contra la pared.
-S...si-balbuceo nerviosa
-Ok, nos podemos despedir por lo menos?-dijo acortando la distancia cada vez mas.
-Que crees que haces?
-Compruebo algo.
Antes de saber a lo que se refería Jacob tomo su rostro entre sus manos y capturo sus labios con su boca. El beso en segundos cobro vida propia volviéndose abrazador y Renesme gimió entre sus fuertes brazos. Le fue irresistible enredar sus dedos en sus cabellos. Sus lenguas volvieron a danzar en sincronía tal como sucedió apenas una hora. Se apartaron solo cuando respirar se hizo necesario.
Jacob sonreía con una gran satisfacción al obtener su respuesta
-Eso si que fue interesante-dijo acariciando su mejilla.
-Adiós-murmuro Nessie esquivando su mirada
Renesme lo aparto y salio de esa habitación
-Hasta pronto Renesme-le grito desde el umbral de la puerta.
***
Renesme Pensó que con el correr de los días, ese pequeño mal entendido quedaría atrás como otras de las tantas malas decisiones que había tomando en su vida. Sin embargo estaba equivocada, no había conocido hombre más persistente que Jacob Black
El muy condenado, todos los días la sorprendía con algún mensaje romántico en su celular. Tuvo la desfachatez de apuntar su número en su agenda telefónica.
Sin embargo lo más embarazoso eran la cantidad de regalos que le dejaba en la recepción del despacho. Cada vez que llegaba a trabajar se encontraba algo nuevo.
Mary la encargada de recibirlos no se cansaba de repetir lo afortunada que era por ser dueña de semejantes atenciones. Si ella supiera como conoció a su enamorado misterioso no le diría lo mismo teniendo en cuenta lo conservadora que era.
Otra de las cosas con que tuvo que soportar, fue a Bella y sus horribles comentarios. Se río por horas cuando le relato la “pequeña confusión”.
Por otro lado, dentro de toda esa locura había algo que no encajaba. Cada regalo que Jacob le enviaba a Renesme eran cosas que le gustaban y mucho. Estaba completamente segura que no había mencionado tantos detalles su conversación.
-Tu le estas ayudando-le grito cuando abrió su ultimo presente.
-No se de que hablas-mociono Bella con tono despreocupado
Los ojos de Renesme se estrecharon formando una delgada hendidura.
-Hace un mes te dije que compraría este libro.
-Deberías alegrarte ahora ya lo tienes-apunto su compañera con ironia
-Confiesa Swan, estoy volviéndome loca.
-Esta bien. Si, le hemos estado ayudando
-Le hemos?
-Edward y yo
Renesme cerró los ojos y medito las consecuencias de asesinar a su mejor amiga en ese momento.
-Tu ferviente admirador me llamo a los pocos días de conocerte. Dijo que tu no querías saber nada de el y que por supuesto no pensaba darse por vencido.
-Y no tuviste mejor idea que entregarle a tu mejor amiga en bandeja.-señalo secamente
-Te conté que el hermano de Edward es investigador privado?- al ver que Nessie no se molestaba en responder continuo- Bueno antes de otorgarle mi ayuda hice un par de averiguaciones.
-Tu si que estas loca. Sabias.
Bella rodó los ojos y tomo aire antes de responder.
-Renesme, Jacob es un buen hombre, es trabajador, de buena familia...y lo mas importante esta enamorado de ti. y no se trata de un capricho de alguien desquisiado.
-Y todo eso lo averiguo tu magnifico detective.-murmuro poniendo los ojos en blanco.
-Por una vez en tu vida reacciona mujer-dijo levando la voz- no dejes que lo que te hizo ese idiota te quite las ganas de volver a creer en el amor. Si continuas con esa actitud, cuando te arrepientas será muy tarde. Es hora que dejes de ser tan testaruda. Además aunque lo niegues, el te importa y mucho. Hace un mes que se preocupa en ser detallista contigo y no soy ciega. Me doy cuenta de de cómo te pones cuando lees sus dedicatorias.
-No creo que se haya esforzado mucho, teniéndote como aliada.-susurro molesta
-De todos los regalos que te ha enviado solo intervine en ese libro y en tus flores favoritas, lo demás es merito suyo.
-Ya no quiero hablar más del tema.
-Has lo que quieras. Mejor me voy a llevar estos informes, así puedes suspirar sola mientras lees tu tarjeta-murmuro Bella irritada antes de marcharse.
A Renesme se le formo un nudo en la garganta. Bella la conocía muy bien y tenia razón ya era una costumbre recibir esos mensajes de texto con frases de amor todas las mañanas. Cuando llegaba al trabajo siempre apuraba el paso intrigada por que le traería el esta vez. Cada vez que leía sus dedicatorias suspiraba como una tonta e incluso las guardaba a todas como si fueran pequeños tesoros. A pesar de todo Jacob nunca se había presentado a verla, ni tampoco había hablado por teléfono con ella. Pero quien podría culparlo, si nunca se molesto en agradecerle por todo lo que hacia. Ella simplemente tenia miedo de dar ese paso, de enamorarse, de volver a confiar, de entregar su corazón.
Con lentitud tomo la pequeña tarjeta y leyó…
Hola otra vez… Se que en mis anteriores notas he dicho que es de muy mala educación que no me envíes ni siquiera un mensaje agradeciéndome mis obsequios. Y no es que te reclame, solo deseo saber como te sientes. Pero al fin he comprendido que el maleducado soy yo, al no dejar de molestarte cuando es mas que evidente que no sientes lo mismo. Me duele tomar entre decisión pero es lo mejor para ambos. Ya no tendrás que soportar a este acosador. Solo quiero aclarar que no me arrepiento de haberte conocido, esa noche es uno de mis grandes tesoros y espero que conserves cada regalo
Confío que también disfrutes del libro. Confieso que no me gusta leer ninguna de esas novelas románticas. Pero admito que las historias de esos vampiros son algo interesantes y reconocer que me sentí identificado con el protagonista.
Reconozco que no soy ningún santo y estuve con unas cuantas mujeres pero ninguna me llego al corazón me paso contigo.
En este caso el héroe de la historia reconoce que por primera vez en su vida se sintió en calma, reconfortado y que satisfecho se encadenaría de por vida a la mujer que acaba de conocer.
Aquella noche por primera vez en mucho tiempo me sentí de esa forma a tu lado. Pensé en ti en cuando leí esas palabras.
Espero seas feliz.
Te quiere
Jacob
Renesme sin dudarlo tomo su celular y marco rápidamente.
-Podemos hablar-susurro cuando escucho su voz
Jacob fue más puntual que ella. Todavía no la había visto cuando se aproximo a paso lento. Estaba apoyado sobre una motocicleta y miraba como unos niños jugaban a la pelota. Vestía unos Jean gastados, una camiseta gris y una campera de cuero negra. Se veía muy bien.
Ella respiro profundamente cuando acorto la distancia.
-Hola-susurro mientras su corazón latía desbocado. No entendía porque se sentía tan nerviosa. Seria la emoción al verlo o tal vez lo que le iba a decir?
-Hola-le devolvió el saludo con una sonrisa que no le llego a los ojos.
La joven no sabía por donde empezar. Por horas había ensayado un pequeño monologo. Sin embargo en cuanto lo vio, las palabras en su mente se esfumaron.
-Te gustan las motocicletas-señalo concentrando la mirada en el vehiculo.
-Si. Yo mismo la restaure-explico apartándose para que ella pudiera apreciarla.
-Hiciste un buen trabajo-murmuro apretando su abrigo contra su pecho.
El se paso una mano por sus cabellos. Se lo notaba tenso y un poco incomodo al igual que lo estaba ella.
-Me gusta lo que hago, así que en realidad no es la gran cosa.-aclaro el encogiéndose de hombros
-Y que mas te gusta hacer?-le cuestión mientras el fruncía el seño un poco desconcertado.
Renesme se sentó en uno de los tantos bancos de aquel parque y el con vacilación la acompaño.
-Quiero conocerte. Considero que he sido muy egoísta y ni siquiera te dado esa oportunidad.-dijo con suavidad contemplando los altos árboles del lugar.
Cuando cenaron aquella vez, ella fue la que hablo la mayor parte del tiempo. Jacob solo se limitaba a escucharla con mucha atención, y solo hablaba cuando quería formularle alguna pregunta que la hiciera continuar expresándose.
Además estaba segura que Bella le habría contado muchas cosas de su vida. Lo que comprobó durante este mes con cada detalle que llegaba a sus manos.
Considero injusto que el supiera tanto sobre su vida y que ella ni siquiera supiera de su gusto por las motocicletas. De manera que decidió equilibra la balanza y comenzar con su interrogatorio.
Jacob desconcertado y no muy seguro de a donde quería llegar Renesme, respondió a todas las preguntas que ella formulaba. Con el correr de las horas ambos se relajaron y sonreían por cualquier tontería. Incluso Jacob bromeaba y lograba que ella riera de una forma muy natural. Conversaron por largos intervalos y no se dieron cuanta de ello hasta que anocheció.
-Porque quieres conocerme?, pensé que me habías citado para decirme que dejara de acosarte-murmuro el después de un largo silencio.
Renesme no sabia como explicarse, tenía un montón de ideas y pensamientos en su mente. Necesitaba desahogarse ahora.
-Lo siento…tengo miedo-susurro y su voz tembló al final.
El se desconcertó con la respuesta. Pero intuía que había algo más y dejo que continuara.
Tomando aire ella le hablo de su pasado. Confeso lo mucho que sufrió por amor, la soledad que sentía al llegar a casa, la monotonía que era su vida y del profundo vacío que tenia en su corazón.
Sin darse cuenta saco todo lo que guardaba y las lágrimas cayeron silenciosas por su mejilla. Los brazos de Jacob la envolvieron en un fuerte abrazo mientras le susurraba palabras amorosas en su oído. Ella se sintió paz entre sus brazos.
-Déjame sanar tu corazón… quiero llenar ese vacío y lograr que te enamores de mi.-le rogó el en una firme suplica
-Eso ultimo no lo puedes hacer-dijo ella buscando su mirada.
-Renesme por favor… dame una oportunidad, estoy seguro que con el tiempo yo…
Colocando su dedo índice sobre sus labios no dejo que continuara hablando. Los ojos de el reflejan dolor mientras la contemplaba.
-No lo puedes hacer porque… ya estoy enamorada de ti-le aclaro con una tímida sonrisa.
Mágicamente los ojos de Jacob se iluminaron y parpadeo incrédulo.
El tomo su rostro entre sus manos y acaricio sus mejillas mientras le regalaba esa sonrisa que tanto le gustaba. A continuación su boca se poso impaciente sobre la de ella y fue increíble. Renesme le dio la bienvenida a las adictivas caricias de sus labios y de esa lengua tan hábil. Entre jadeos acerco lo más que pudo su cuerpo al de Jacob. Le rodeo el cuello con sus brazos y enredo sus dedos en la sedosidad de sus negros cabellos y el poso sus manos en su espalda manteniéndola pegada a su pecho.
Entre tanto el beso subió de intensidad y la pasión fue liberada. Mantuvieron sus bocas unidas durante un largo periodo, cuando el aire escaseo el se ocupo de recorrer la mandíbula y el cuello de Renesme con su boca y dientes. Fue dándole sensuales mordiscos que la hicieron estremecer y templar de placer. Minutos después su boca reclamo sus labios otra vez. Ninguno estuvo satisfecho de la boca del otro durante un buen lapso de tiempo.
Cuando al fin se apartaron para mirarse a los ojos, ambos respiraban con dificultad y no dejaban de acariciarse. El fue quien rompió el silencio.
-Se que es prematuro decirlo pero quiero que lo sepas- susurro poyando su frente sobre la de ella- Te amo…aunque te cueste creerlo, te amo- dijo con toda firmeza y sin titubear.
-Te creo-dijo ella abrazándolo y hundiendo su cara en su pecho.
Nessie no estaba lista para repetir esas mismas palabras. Su corazón tendría que sanar poco a poco. Sin embargo confiaba que muy pronto seria capas de pronunciarlas.
Ambos rieron cuando el estomago de Jacob comenzó a quejarse. Renesme lo tomo de la mano y dijo que lo invitaba a comer a su departamento. Estaba segura que quedaría encantado con una de las recetas de su abuela. Se acomodaron en su motocicleta y cuando arranco se abrazo con fuerza a su cintura. No quería estar separada de el y no sabia como manejar el enjambré de mariposas que se agolpaban en su vientre.
El viento despeino sus cabellos y dejo que con el se fueran todos sus miedos y temores. Estaba dispuesta a darle una nueva oportunidad al amor y a permitir que Jacob sanara sus heridas.
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Dos Palabras: LO AMEEEE!
Me encanto! esta hermoso Noel muchas gracias por participar!
Girls! yo lo adore y ustedes? diganme que opinan? este OS merece sus letras o no?
Un beso!
Visiten su hermoso blog: http://www.eclipsedelunas.blogspot.com/
Oneshot ~ Libros de Pasion y Sombra By:Irene (Parte 1)

2d0 lugar
"Libros de Pasion y Sombra"
Pareja: Edward y Bella
POV BELLA
Mi vida entre libros era feliz, mis días envuelta en obras literarias era plena y satisfactoria.
A vista de ojos ajenos, quizás pareciese aburrida, no hay en la historia cliché mas gastado que el de una tediosa vida de bibliotecaria, en su mini mundo oculto, pero yo os diré que era feliz.
Los millares de encuadernaciones que me rodeaban, eran mis preciados y fieles amantes, personales y nocturnos.
Una vida vacía d experiencias y emociones reales, la condimentaba con la especia mas sabrosa, la imaginación, haciendo que mi mente volara a tierras lejanas, con ideales personajes de fabula.
La frase más repetida en mi infancia, la que más había oído, había sido:
“Bella baja de las nubes, ¡¡cierra ese libro YA!!, y pisa la tierra cariño”
Pero ser el bicho raro, el perrito verde, no me importaba en absoluto, puesto que mi corazón se sentía lleno, acompañado por sabroso papel. O por lo menos eso creía hasta que le conocí a él.
Yo contaba con tan solo veinticuatro primaveras, cuando una mañana lluviosa le vi entrar a la Biblioteca Nacional Yorkmouth, la más grande del estado de Washington, donde trabajaba desde hacía ya cinco años, pero de los cuales solo llevaba cobrando dos, ¡¡Malditas practicas, no remuneradas!!
Yo contaba con tan solo veinticuatro primaveras, cuando una mañana lluviosa le vi entrar a la Biblioteca Nacional Yorkmouth, la más grande del estado de Washington, donde trabajaba desde hacía ya cinco años, pero de los cuales solo llevaba cobrando dos, ¡¡Malditas practicas, no remuneradas!!
Mi pelo achocolatado, poco cuidado he de decir, estaba ese día sujeto en una desmañada coleta baja, mientras que traviesos mechones se escapaban de ella para enmarcar mi rostro. Con la mirada enterrada en el libro del registro, desde hacia mas de media hora, levante la vista, a allí fue cuando lo vi.
Experimente un paro cardiaco, el más devastador de la historia de los infartos, seguro.
Un hombre escultural, soñado, un Dios mejor dicho, cruzo las puertas de la entrada que daban a la recepción de la biblioteca, donde yo me encontraba siempre, con la posesión de la sonrisa mas hipnotizadora y la apariencia más sensual, acercándose lentamente hacia mí.
Su pelo mojado, desordenado, de un color broncíneo, dejaba caer gotitas de llovía sobre sus hombros y para hacerlo mas deseable aun, agito su cabeza como en esos videos musicales a cámara lenta, protagonizados por modelos adquiriendo poses explícitamente eróticas.
Se dirigía con paso firme y seguro hacia mi escritorio, inclinándose ligeramente hacia mí, para obsequiarme la más arrebatadora de las sonrisas y la más sexy de las miradas, deslumbrándome.
Ya no hubo más días y noches en mí. Tan solo esa mirada basto para desmontar todo mi mundo, absurdamente construido hasta el momento. Este hombre había cambiado todo, dejándolo en un deforme borrón de lo que antes había sido. La insustancial existencia, plagada de la nada, que hasta ahora había tenido, no encontraba su sitio después de él.
Su nombre de adonis era Edward Cullen. Un exitoso escritor de obras literarias, novelas relacionadas con el mundo de los vampiros, mezclando partes románticas y terroríficas al tiempo. Un género para mi desconocido hasta ese momento, claro.
Esa primera visita efímera, solo tuvo como objetivo concertar una reunión con mi jefe, para la presentación de uno de sus nuevos libros, aprovechando su viaje a esta zona. Según tenia entendido, el vivía habitualmente en Inglaterra, pero estaba viajando por diferentes partes del mundo para dar publicidad a su trabajo.
Y allí empezó mi tormento, me sumergí en su mundo de fantasías, devorando todos sus libros, queriendo saber más de el, de su trabajo, de cómo su mente pensaba, en su escenario de lo sobrenatural. Llevándome a apreciar los relatos e historias de sus manuscritos, el universo en torno al vampirismo, no me había llamado la atención hasta el momento, pero este hombre me convirtió en toda una fanática.
Edward me fascinaba, su mente trabajaba perfecta y deprisa, tenía publicado la friolera cifra de setenta y cuatro libros, con tan solo veintiocho años. No entendía como en un hombre tan joven tenía cabida para todo ese talento innato.
Sus visitas no cesaron, alrededor de una cada quince días, pero solo eran unos pequeños minutos los que le podía contemplar, pasando frente a mí, caminando hacia la oficina de mi intendente.
La prensa había estado equivocada, puesto que decía:
“el famoso escritor Edward Cullen, solo pasara en los Estados Unidos una corta temporada, después de tres o cuatro semanas retornara a su país natal Inglaterra, para así finalizar su tour de promoción.”
“su último libro Twilight ha sido todo un éxito, con la mayor venta de toda la historia, en tan solo unos meses”
Pero esa información no era cierta, porque ya habían pasado unos cuatro meses de su llegada y todavía seguía regalándome sus momentáneas visitas. Solo el hecho de pensar no verle mas, me partía el alma en mil pedazos, gracias a Dios eso todavía no había pasado.
Un día después de esas ocasiones de verle, se me ocurrió una idea absurda, pero que tenia que probar fuese como fuese. Consistía en hablar primero con mi jefe, proponerle fundar un taller de lectura dentro del edificio. La siguiente fase del plan, era hacer el índice de las clases con los libros del Señor Cullen, y con un poco de suerte, que el viniese a explicarnos al menos un día, todo lo relacionado con sus libros. Ya se que es una escusa pobre, para tan solo pasar que, ¿dos horas de su compañía?, pero es que tenia tal aturdimiento y adicción por él, que no lo pude remediar. Y así comenzó mi plan.
Reuní a toda la gente que encontré, para sacar el grupo más grande posible, sino quedaría exiguo. Tenía que dar imagen de taller “profesional”. En mi tiempo libre organice los trabajos, anotaciones, fichas, horarios y millones de cosas más, que no me dejaban casi dormir, pero hacia con gusto.
El primer día con los integrantes del grupo, fue todo un éxito, parecía una verdadera profesora con sus alumnos, no está de más decir que el tema a tratar me lo sabía de memoria y ellos podían ver en mi, una devota admiradora del escritor. Las reuniones se hacían tres veces por semana, los lunes, miércoles y viernes, y después de un par de semanas, decidí hablar con mi director para que me diera el permiso y mandar una carta al Señor Cullen, con la petición formal de una exposición en nuestro taller literario.
Mi jefe ya me había visto trabajar tanto en ello, que no dudo en concederme ese permiso y así lo hice. Después de redactar mi carta unas doscientas veces, se la mande con un chofer hasta el apartamento en el que sabia vivía.
No tuve respuesta hasta dos semanas después que se presento en la biblioteca, con un puñado de papeles bajo el brazo.
_ Buenas tardes Señorita Swan, recibí su carta, pero he estado muy ocupado y no pude responderla inmediatamente, le presento mis disculpas y he decidido que hacerlo en persona era lo correcto.
Después de saludarlo como tonta y asentir a su caballerosa disculpa, le regale una sonrisa de vergüenza y enmudecí.
_ Quería que supiera que estoy más que dispuesto a acudir a su taller, me halaga en grado sumo, que el principal autor sea yo, ¿eso he de agradecérselo a usted?_ volví a asentir sin poder casi ni respirar.
_ Bien, me gustaría que me informase del horario de los talleres, para poder quedar con usted.
_ Por favor llámeme Bella, y nos reunimos los lunes, miércoles y jueves. Al final de la tarde, sobre las seis. Pero si lo hemos de cambiar para ajustarnos a su horario, mis lectores estarán encantados._ dije casi sin tomar aire en toda la parrafada.
_ No, me parece bien, todos los lunes a las seis, me viene perfecto._ Se despidió amablemente y se marcho.
Habían mis pobres oiditos oído bien, “todos los lunes”, en mi carta especificaba que seria una sola visita, para no incomodarlo, pero él me ofrecía una hora al menos todas las semanas. Y en ese momento me desmaye, caí al suelo como un tronco en el bosque al talarlo, dejándome un terrible bulto en la parte posterior de mi cráneo. La felicidad actúo como anestesia y mientras me curaban mis compañeros sentí flotar en el aire.
Me vestí con el vestido más hermoso que pude, dentro de mi corto repertorio, uno de gasa azulado, que llegaba un poco más alto de las rodillas y dejaba mis hombros al descubierto. Sabía que las miradas de mis casi cuarenta “alumnos” iban a ser de sospecha, pero salvando la vergüenza, decidí no pensarlo mucho.
La clase comenzó unos quince minutos antes del tiempo, por mi petición, y todos cumplieron con ella, pues estaban también muy emocionados, no solo era un magnifico escritor, sino que era una celebridad en asuntos de prensa. Ahí fue cuando caí en la cuenta de que se le había relacionado con multitud de mujeres, conquistas, pero no habían sacado nunca una decente foto o prueba de la evidencia, o era muy precavido o realmente no le interesaban las mujeres, un escalofrío cruzo mi cuerpo como relámpago en la noche. Pero no era momento de pensar en ello, ahora debía prepararme, para no parecer la estúpida muda que era cada vez que él se me acercaba.
Guapísimo, así se presento, sentándose a mi lado en el “aula”, casi rozando mi brazo de vez en cuando, solo separándose, cuando tuvo que hablar de su último libro, uno de mis favoritos. Poniéndose de pie y dejando a todos los presentes con la boca abierta, no solo escribía como los Ángeles, dialogaba como un verdadero político en su discurso de aceptación.
Dos horas y media estuvo con nosotros y fue él quien tuvo que dar por terminada la “conferencia”, puesto que nadie se había movido de su asiento, para escucharle embelesados.
Espero a que recogiera todas las sillas y me ayudo con una fuerza sobrehumana a meterlas en el closet.
Espero a que recogiera todas las sillas y me ayudo con una fuerza sobrehumana a meterlas en el closet.
Al salir a la calle, me regalo una de sus sonrisas torcidas, que me derritió por completo y para terminar de convulsionar mi alma, me dijo dejándome sin el aire necesario para subsistir,
_ ¿Te importaría que te acompañara a casa?, las calles están muy oscuras y no es prudente que vayas sola_
Ni me acordaba que no había llevado coche y esa era la escusa perfecta, le dirigí una mirada nerviosa, ansiosa, impaciente y asentí con la cabeza al no encontrar palabras en mi interior.
Monte en su fabuloso Aston Martín gris y desaparecimos en la noche, por las calles empedradas.
Como todo caballero que se precie, abrió mi puerta y me ayudo a salir del auto, cogiendo mi mano, notando la frialdad de las suyas.
Como todo caballero que se precie, abrió mi puerta y me ayudo a salir del auto, cogiendo mi mano, notando la frialdad de las suyas.
Estruje mi nerviosismo al máximo contra las paredes de mi intestino y le ofrecí subir a mi casa para tomar algo. No se siquiera ahora, de donde saque aquella fuerza, para expulsar las palabras de mi garganta, pero mi perfecto acompañante me rechazo la invitación, con una impresionante cortesía, alegando llegar tarde a algún sitio.
Y allí me quede en el quicio de mi puerta, suspirando el aire contenido durante todo aquel día maravilloso.
~Continua... (PARTE 2)
Oneshot ~ Libros de Pasion y Sombra By:Irene (Parte 2)

2do Lugar
Aviso: Esta segunda Parte del Oneshot, contiene Lemmon, asi que si no les gusta simplemente no lean avise! no quiero reclamos! Pero si les gusta Disfrutenlo! :)
LIBROS DE PASION Y SOMBRA (2 Parte)
Pasaron dos meses, con sus correspondientes lunes, con sus visitas ansiadas, no falto a ninguna de las citas, y cada vez me reafirmaba más en mi obsesión por aquel hombre, por mi caprichosa fascinación, por mi amor hacia su persona. Edward era tan perfecto.
Entonces en uno de los encuentros, le llamaron por teléfono, maldiciendo después por no haberlo apagado, y yo le indique que podía cogerlo, el estaba en todo su derecho, ni siquiera cobraba por venir a verme, bueno a vernos, claro, y saliendo al pasillo contesto la llamada.
Todo pasó muy rápido, una de las chicas que tenía en clase, en ese preciso momento empezó a sentirse mal y corriendo hacia mí, me pidió que la acompañara al baño, viendo la urgencia en sus palabras, así lo hice. La pobre muchacha, solo tenía un pequeño problema femenino, así que volví a dirigirme a la sala de descanso, donde tenía mi bolso para darla lo que ella necesitaba, pero al salir de ella, me encontré con Edward, todavía hablando por el móvil. No se porque lo hice pero me dio vergüenza que pensara que lo espiaba y eso fue justo lo que hice, quedándome quieta al otro lado de la puerta, esperando que terminara su conversación.
_ ¡¡¡NO!!!, No, déjame tú a mí, no pienso discutirlo, y lo sabes, dejo que manipules mi tiempo todos los días de mi vida, excepto los lunes. Esto no tiene discusión, o acaso ¿quieres que me vaya por siempre? Porque no tardaría mucho_ su tono era fuerte y enérgico, con voz enfadada y cara aterradora._ eso es lo que yo creía, adiós, me estas quitando tiempo de su compañía, y eso no lo perdono._
Pero al decir estas últimas palabras y colgar la llamada, se giro hacia mí y me llamo por mi nombre.
_ Bella….., puedes salir, ya he terminado.
Mierda, me había pillado, que podía decir ahora, soy la fisgona más grande del mundo. Me intente disculpar y él me respondió con una sonrisa dándole la menor importancia a mi acto de malos modales.
Volvimos a clase, bueno yo después de pasar por el baño.
¿Acaso tenia novia? Podría haber sido ella con la que hablaba, ¿a qué se refería con quitarle tiempo de su compañía? Mi mente trabajaba rápido y mal formaba hipótesis descabelladas en segundos.
Definitivamente no se deben escuchar conversaciones ajenas, era enfermizo mi comportamiento.
No siempre, pero como muchas otras veces se ofreció a acompañarme a casa y por supuesto yo accedí.
No siempre, pero como muchas otras veces se ofreció a acompañarme a casa y por supuesto yo accedí.
Estando en el acogedor asiento de cuero negro, en su flamante coche, me arme de valentía y le pregunte por su llamada,
_ Tu trabajo no te deja mucho tiempo libre ¿verdad?, y encima lo desperdicias con nosotros en una biblioteca, no es el sitio más divertido del mundo ¿no?_ pero él no contesto, se quedo serio, callado y mirando con la vista perdida en el horizonte, hasta pasados unos minutos para mi eternos.
_ Tengo que hablar contigo esta noche, ya decidí contarte la verdad, Bella.
No sabía a qué se refería, pero oír mi nombre entre sus labios me dejaba mareada, y apoye mi cabeza en el asiento levantando el rostro al techo.
_ ¿Te pasa algo? Acaso ¿no te encuentras bien?_ pregunto preocupado, pero yo no pude responder.
_ Mi apartamento esta aquí mismo y si quieres puedes pasar y refrescarte, ¿si lo deseas claro? - Le dije que si con la voz todavía entrecortada y así lo hizo. Subimos por unas escaleras blancas y grandes hasta la entrada de una casa preciosa.
Use su baño para refrescarme un poco y recapacitar del hecho de estar en su casa. Los nervios amenazaban con reaparecer y decidí ir en su busca para pedirle que me llevara a casa, ya era lo suficiente vergonzoso. Pero no me dio tiempo, antes de abrir mi bocota, el me cogió de las manos y me llevo al sillón de una salita, donde la chimenea estaba encendida.
_ Bella, voy a revelar mis sentimientos hacia ti, pero quiero que estés completamente callada hasta que haya terminado y comprendas todas mis palabras, las puedas sopesar, contestándome al final con toda sinceridad ¿de acuerdo?_
En shock, así estaba y solo asentí como tonta.
_ Mi vida ha sido una tortura hasta ahora, he permanecido en la soledad de mis libros y mis noches, solo esperando una muerte que no vendrá. No quiero causarte miedo, puesto que ya te digo que si sientes la necesidad de salir corriendo, no te detendré y serás libre de hacer o ir donde quieras. Pero he de confesarte lo que soy…… tú has leído mis libros, sabes cómo son los personajes de ellos, pues he de decirte que no todo es tan ficción como parece. Nací en 1918, a mis 23 años enferme muy gravemente y mi padre, me convirtió en lo que ahora soy, como ves estoy relatando uno de mis libros….., Bella, lo que quiero decirte es que ese libro no es de ciencia ficción, es una biografía muy exacta de lo que ha sido mi existencia hasta la fecha. _ callo un minuto examinando mi reacción, pero yo no cambie mi expresión lo más mínimo _ Bella.., si…, yo soy un Vampiro….., se que eres inteligente y te habrás dado cuenta de las diferencias que hay en mí. La prensa cree que me afectan tanto mis historias, que me comporto como los personajes de ellas, pero lo que no se han dado cuenta, es que mis personajes son como son, por parecerse ellos a mí y no al revés. No solo es esto lo que tengo que confesarte, desde el primer día que te vi, me enamore de ti, me robaste la inmortalidad, para convertirme en un ser incompleto al no estar cerca tuyo. He pasado observándote todos estos meses, siguiéndote, para estar lo más cerca de tu persona, pero ya no puedo más, necesito saber si en algún sitio de tu organismo, hay el menor de los intereses por mí, si no es así, solo dilo ahora y desapareceré para siempre, no te molestare jamás.
_ ¡¡No!!, _ exhale un grito ahogado, _ No quiero que te alejes de mí, no me importa lo más mínimo lo que seas, estoy tan obsesionada contigo que no puedo dormir, no puedo respirar. Si me dices esas cosas en verdad, no me dejes……_ y hundiendo mi cara en las manos susurre, _ Por favor….
Me abrazo fuertemente, sacándome del abismo en el que me había sumido, con uno de sus dedos en mi barbilla, me levanto la cara hasta poder contemplarla, pero las lágrimas delatoras corrían como un manantial por mis mejillas. Me beso justo en esa zona, recogiendo esas pequeñas muestras de dolor y me susurro en el oído
_ Te quiero, te amo más que a nada en el universo, y ahora hasta que tú no lo desees serás mi vida Bella.
Después de calmarme, y poder controlar el tono de mi voz, empezamos a hablar sobre algunos detalles, que de su historia me habían quedado un poco turbios. Corroborando todo lo que en mi mente se empezaba a forjar.
Pasó la noche lenta entre sus brazos, que ocasionalmente y con mucho temor, apretaba alrededor mío.
Por la mañana, llame al trabajo fingiendo no encontrarme bien, y Edward atentamente me preparo un desayuno muy suculento.
Nos sentíamos como si nuestros cuerpos por fin estuvieran completos, como cuando juntas las dos únicas piezas de un puzzle, como si hasta ahora solo hubiésemos sido la cáscara de algo y ahora estuviéramos llenos por completo.
Al salir el sol, Edward me propuso dormir en una cama del piso de arriba, y yo acepte esa oferta puesto que toda una noche de conversaciones, me había dejado exhausta, contando también que el día anterior no había dormido mucho tampoco.
Me ayudo a subir las escaleras, para mostrarme después un dormitorio precioso, decorado con mucho gusto, que daba al patio posterior de la casa. La luz entraba con un torrente de brillantes destellos por los cristales del gran ventanal. Corrió las cortinas para hacer la estancia más confortable y se dispuso a salir de la habitación.
_ No por favor, no me dejes, si lo deseas puedes quedarte conmigo._ dije casi susurrando al cuello de mi vestido.
Pero se le ilumino la cara y seguidamente me abrazo fuerte y ansioso, para después sentarse en la cama y esperar que yo hiciera lo mismo. Caí en un profundo sueño, en una fracción de segundo, mientras él me acariciaba suavemente los brazos y las mejillas.
En toda mi vida no tuve sueño más reparador y despertar más feliz, al comprobar con mis ojos adormilados aun, que lo acontecido en las horas anteriores era cierto.
Edward estaba en el mismo sitio, junto a mí. Y después de darme un beso tímido de buenos días y ofrecerme una “merienda supongo” de campeones, me miro enérgicamente a los ojos _ Te quiero Isabella Swan.
No me pude contener, era inevitable, la certeza de sus palabras resonaba en mi corazón, golpeándolo como bola de demolición, hasta fracturar todo mi autocontrol. Le abrace y acerque mi cuerpo al suyo, dándole a entender que le pertenecía, que podía hacer con mi cuerpo y vida lo que él quisiera y así lo hizo, tomándome toda, cogiéndome entera, apresuradamente sin control alguno.
Sus manos recorrían mi figura con trazados surcos conscientes y premeditados, mientras cerraba sus ojos para disfrutar de mi contacto, su excitación era visible, endureciéndose bajo su pantalón y rozando suavemente mi muslo. Con la mirada clavada en mis ojos, me empezó a quitar la ropa delicadamente, mientras en un susurro, me pedía que le comunicara que parase si algo no lo hacía bien, o ejercía una fuerza excesiva hacia mí. Pero todo era tan perfecto que no tenía que pensar en algo así, el lo hacía todo realmente fácil, ni siquiera la vergüenza de la primera vez se había manifestado aun.
Mi cuerpo estaba un poco menos activo de lo que me hubiese gustado, pero es que me petrificaba el tenerlo tan cerca. Por ese motivo fue el quien se quito la ropa, una vez que yo me mostraba desnuda por completo, haciéndolo despacio, dejándome disfrutar de la visión de semejante maravilla, que era su cuerpo perfecto, esculpido en piedra por dioses seguro.
Mis manos temblorosas recorrían cada centímetro de su piel nívea, dejando tras de si, su bello erizado por el contacto y la excitación. Me agarro fuerte, subiéndome en la parte superior de la enorme cama, para dejar mi cuerpo descansar echada, mientras me daba jugosos besos por toda mi forma. Prestando más intensa atención a mis pechos, mis pezones, posando en ellos toda su boca abierta, para jugar con su lengua y bañar de saliva mi complexión.
Una de mis traviesas manos se encamino sigilosamente hasta su miembro, acariciándolo con dulzura, anticipando el momento, que perfecto era ese lugar en él.
Después de degustar mi interior, rozando sus labios contra los míos inferiores, e introduciendo su hinchada lengua en mi, el jadeo mutuo en ese instante estallo y perforo el silencio de la estancia, dejando que el eco revoloteara.
Cogí fuerzas y le empuje la espalda contra las sabanas de la cama, aunque he de decir que si no lo hubiese querido, yo no habría tenido ningún éxito en el acto. Monte su cuerpo, acertando mi sexo contra su palpitante órgano, introduciéndolo despacio, con calma, notando que se enfundaba a la perfección, que ese era su sitio. Primero lento, después no tanto, para cada vez embestir con más fuerza mi empuje, haciéndole arquear la espalda, exhalar su aire, estallar dentro mío, dejándole como trapo desecho del puro placer. Causando el mismo efecto en mi persona e interior.
Como la luna en la marea pude sentirle dentro, haciéndome sentir completa por primera vez.
_ Puedo arruinar y devastar ciudades enteras si de verdad me lo propongo, pero no podré ser capaz de alejarme de tu deseo y placer, ni tan solo un maldito día, amor._ dijo ya cuando paramos, pero aun dentro de mí.
_ Puedo arruinar y devastar ciudades enteras si de verdad me lo propongo, pero no podré ser capaz de alejarme de tu deseo y placer, ni tan solo un maldito día, amor._ dijo ya cuando paramos, pero aun dentro de mí.
Nunca me alejaría, nunca tendría que saber cómo dolía ese momento, puesto que mi vida había quedado soldada para siempre a la suya, para toda la eternidad, juntos sin reflexión, sin miramientos, juntos, él, Edward Cullen y yo, Isabella Swan.
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Lo ame *-* Irene eres genial :D! tu Oneshot! Me dejo sin aliento xD
Gracias por participar cariño!
un Besote!
Girls! escribe genial verdad? Dejenle sus palabritas! se las merece!
Visten sus lindos espacios:
Oneshot ~ Amar Para Proteger By:Cker*

3er Lugar
"Amar Para Proteger"
Pareja: Leah y Sam
POV LEAH
Mis días pasaban de lo más animados, se podía decir que era la chica más feliz del mundo tenía a mi novio y a mi familia todo era totalmente perfecto, nada podía marchar mal.
- Leah, mira quien vino- dijo Seth desde la sala
-Ya voy- grite mientras terminaba de hacerme una coleta y ponerme brillo, si soy bastante pretenciosa me gusta verme bien para Sam, soy ese tipo de chica que se fija en ella misma, baje las escaleras no sin antes tropezar con seth en el camino
- ¡Leah!- grito mi prima, Emily era algo así como mi hermana nos la pasábamos siempre juntas, claro cuando podíamos, ya que ella es del pueblo de al lado y esta estudiando al igual que yo
- ¡Emily!- dije lanzándome a los brazos de mi prima
- ¿Cómo has estado?- dijo emocionada, hace ya varios meses que no nos veíamos y no salíamos de compras juntas
- Pues bien, pero porque no me avisaste que venias Emily- dije con una mueca
- Vas a salir- dijo pesadamente
- Si, saldré con Sam- a Emily no le gustaba mi relación con Sam la describía como absorbente pero estoy tan enamorada de mi novio que para mí es de lo más normal pasarme el tiempo con él y mi padre estaba totalmente de acuerdo en nuestra relación.
- Otra ves Sam, Leah. Ok de todas formas me quedare unos día- agrego sonriendo.
- Perfecto- dije emocionada, hasta que tocaron la puerta
- Yo abro- dijo Seth bajando las escaleras, ya que con Emily estábamos conversando - es Sam, Leah- agrego Seth
- Ok, nos vemos primita no me quiero topar con tu noviecito- dijo haciendo una mueca
-Emily- dije riendo- no seas así- mi prima subió las escaleras y se fue a mi pieza a instalarse- ¡hola amor!- dije antes de besar a mi novio
- Estas preciosa, Leah- dijo besándome mientras mis padres llegaban de hacer las compras
- hola Sam- saludaron mis padres
- hola- dijo mi novio sonriendo
-¿Cómo te sientes?- dijo mi padre ¿que se traían estos dos?
-Mucho mejor, Harry-dijo mi novio- traeré a Leah temprano- agrego para luego irnos
- Leah, mira quien vino- dijo Seth desde la sala
-Ya voy- grite mientras terminaba de hacerme una coleta y ponerme brillo, si soy bastante pretenciosa me gusta verme bien para Sam, soy ese tipo de chica que se fija en ella misma, baje las escaleras no sin antes tropezar con seth en el camino
- ¡Leah!- grito mi prima, Emily era algo así como mi hermana nos la pasábamos siempre juntas, claro cuando podíamos, ya que ella es del pueblo de al lado y esta estudiando al igual que yo
- ¡Emily!- dije lanzándome a los brazos de mi prima
- ¿Cómo has estado?- dijo emocionada, hace ya varios meses que no nos veíamos y no salíamos de compras juntas
- Pues bien, pero porque no me avisaste que venias Emily- dije con una mueca
- Vas a salir- dijo pesadamente
- Si, saldré con Sam- a Emily no le gustaba mi relación con Sam la describía como absorbente pero estoy tan enamorada de mi novio que para mí es de lo más normal pasarme el tiempo con él y mi padre estaba totalmente de acuerdo en nuestra relación.
- Otra ves Sam, Leah. Ok de todas formas me quedare unos día- agrego sonriendo.
- Perfecto- dije emocionada, hasta que tocaron la puerta
- Yo abro- dijo Seth bajando las escaleras, ya que con Emily estábamos conversando - es Sam, Leah- agrego Seth
- Ok, nos vemos primita no me quiero topar con tu noviecito- dijo haciendo una mueca
-Emily- dije riendo- no seas así- mi prima subió las escaleras y se fue a mi pieza a instalarse- ¡hola amor!- dije antes de besar a mi novio
- Estas preciosa, Leah- dijo besándome mientras mis padres llegaban de hacer las compras
- hola Sam- saludaron mis padres
- hola- dijo mi novio sonriendo
-¿Cómo te sientes?- dijo mi padre ¿que se traían estos dos?
-Mucho mejor, Harry-dijo mi novio- traeré a Leah temprano- agrego para luego irnos
POV SAM
Llegue a la casa de Leah y sentí un aroma único era embriagante y luego oí su melodiosa voz era como la canción más hermosa que pude haber escuchado, seguí escuchando unos momentos y me paralice cuando leah dijo Emily su prima no podía ser esa su voz, era de ella ese aroma embriagante, ella me odiaba, cuando salíamos de compras me esquivaba y ahora su aroma me dejaba loco que me ocurre.
Toque la puerta y me abrió Seth, mi cuñado era un chico de lo más revoltoso y simpático, luego llamo a Leah.
- Ok, nos vemos primita no me quiero topar con tu noviecito- dijo emily
-Emily- dijo leah mientras reía - no seas así-luego de eso dejaron de hablar y Leah apareció frente a mi- ¡hola amor!- dijo Leah
- Estas preciosa Leah- dije abrazándola, Leah era la chica más guapa de la Push, simpática, inteligente y con un cuerpo de lo más precioso y sexy
-Hola Sam- saludaron Harry y Sue mientras yo besaba como condenado a Leah
- Hola- dije sonriendo un poco avergonzado
- ¿Cómo te sientes?- dijo Harry
-mucho mejor Harry-dije, aunque no lo crean y bien admito que yo tampoco lo creía la tribu en la que vivo es descendiente de los lobos y como para colmo habemos algunos que se transforman en lobos, mi transformación ocurrió hace ya tres semanas y harry fue el único que me pudo ayudar en esos momentos, si no fuera por el aún estaría vagando en forma de lobo - traeré a Leah temprano- dije tomándola de la mano y saliendo en mi coche.
- ¿y que haremos ahora?- dijo Leah sonriendo
- Lo que tú quieras - dije abrazándola por la espalda y besando su nuca, haciéndola estremecer
-Eso da muchas opciones- dijo dándose vuelta y besándome, nos fuimos a una cabaña que tenían mis padres algo alejada de la Push y como habíamos hecho tantas veces antes fuimos uno, amaba a Leah con todo mi corazón era una chica perfecta, la mejor a mi parecer jamás estaba triste y nunca decía que no, ella siempre estaba dispuesta a todo le podrías decir nos vamos a China y a los dos segundos ella estaba lista, pero lo que se despertó en mi por Emily era diferente era fuerte, es como si ella fuese la indicada y aunque me obligaba a pensar en Leah ella salía sin previo aviso para ocupar todos mis pensamientos, como podía estar planificando hasta tener una familia con la prima de mi novia, a la cual no le dirijo ni la palabra y por la cual estaba seguro al menos hace 5 horas de no querer ni para trancar la puerta y como de la nada de 5 horas aquí deseo que sea mía y que sea ella quien este en estos momentos recostada sobre mi pecho.
- ¿En que piensas?- dijo mirándome a los ojos, esos ojos que me hicieron desvelarme mil veces por las noches
- En nada Leah- dije besando sus labios, aquellos labios por los que idee un plan para poder solo rozarlos
- Tienes algo- dijo sentándose haciendo que la mirara directo a los ojos
- Te dije que no leah
- Que si
-que no
- Que si
-Que no
- Sam- dijo haciendo un puchero, como decirle sabes deseo estar con tu prima y discúlpame si siento esto, como decirle que la amo pero que el solo escuchar la voz de su prima me hizo quererla también
- Leah- dije levantando una ceja
- Ok, esta bien si no quieres contarme es tu decisión- dijo levantándose de la cama y yéndose al baño, como puedo hacer todo mal cuando la vi le hable por tirarle encima un refresco, cuando me fui a disculpar se enojo y cuando la invite a salir casi la boto, y como para ponerle la guinda a la torta ahora la hago sufrir, ella no merece nada de esto pero no puedo controlarlo y si no le digo la verdad será peor.
- Leah ábreme la puerta- dije tocando la puerta del baño
- No se me da la gana Samuel Uley- dijo llorando y con rabia- Leah te lo pido solo abre necesito decirte algo y luego…- no alcance a decir nada por que salio con los ojos rojos, y para ser sincero tampoco sabía cómo terminar esa frase.
- Dilo ya Sam- dijo como sabiendo lo que vendría
- Me gusta Emily- solté sin pensarlo
- Mi prima Sam, ¿no te podías imprimar de otra persona tenía que ser de mi prima? - dijo mientras las lágrima rodaban por sus mejillas.
- ¿Como sabes lo de la imprimación Leah? - dije sorprendido mientras las lágrimas caían por mis mejillas, como soy tan canalla para hacerle esto a la mujer de mis sueños
- Te vi transformarte Sam y luego de eso solo quedaba interrogar a mi padre - dijo secando sus lágrimas y terminando de vestirse
- Estuviste estas semanas conmigo sabiendo que te podía herir si me enojaba, o que en cualquier momento me imprimaría de otra chica- dije impactado
- Te amo Sam eso no cambiara solo que tenía la esperanza de ser la chica de la que imprimaras y sabía que no me herirías- dijo tomando mi cara entre sus manos y depositando en mis labios un dulce beso, tal como el primer beso que nos dimos- te amo siempre recuérdalo- agrego antes de salir de la casa, no reaccione, ella lo sabía todo y no me dejo, sabía que se exponía al peligro y se quedo ahí apoyándome en silencio y haciéndome olvidar todo con sus besos, con sus caricias, con su cuerpo, sin duda ella es mucho más de lo que merecía, a las 2 horas llegó Paúl, mi mejor amigo y también miembro de la manada de lobos junto con Jared, lo había mandado Leah, le dijo que habíamos terminado y que me viniera a ver por que ella me había dejado y no quería volver para hacerme sufrir, como no me imprime de ella si es perfecta es lo que yo quiero, es lo que siempre desee y por lo que luche para tener.
Pasaron 2 meses desde lo ocurrido en la cabaña y me tocaba salir de compras con mi hermana Gwen, fuimos a la tienda que había en el pueblo a comprar, realmente yo iba a cargar sus bolsas pero me daba igual, ya todo me daba igual y ahí estaba ella con su perfecto cuerpo, su piel morena, su cabello largo y esos hermosos ojos, sentí un millón de emociones juntas quería correr y abrazarla y decirle que nos fuéramos y olvidáramos todo este estupido mundo mitológico que fuéramos solo nosotros y nadie más, de no ser por la cara que tenía Harry al mirarme ahora mismo estaría posando mis labios en los de ella y por otro lado sentí el efluvio de Emily, era embriagante, indescriptible, la había visto tantas veces y aún me admiraba su belleza, pero me aleje durante todo este tiempo de la Push para poder pensar, Gwen me arrastro a la tienda porque Harry no dejaba de mirarme con odio y Seth se le unía, mientras Leah solo me dedico una tímida sonrisa, que me hizo sonreírle como idiota, pero si era por ella podría ponerme un cartel que lo dijera.
Cuando entramos me tope con Emily y sus profundos ojo negros, ella se quedo mirándome y me sonrío, yo la quede mirando pero sentía la mirada de Leah sobre mi y no le haría daño no vería a su prima con otros ojos no delante de ella, Emily salio y le tomo la mano a un chico de unos 23, moreno y un poco más bajo que yo, lo extraño fue el sentir celos pero no como los que sentía cuando un chico se le acercaba a Leah, lo único que podía hacer era hablar con Billy Black, luego de lo de Leah, Harry no me querría ni a 100 kilómetros de su casa, fui y estuve hablando cerca de 1 hora con Billy y me explico muchas cosas sobre mi nueva naturaleza, entre ellas cosas que jamás creí posibles para mi la imprimación era amor a una persona y el dijo que habían diferentes tipos, gracias al cielo que habían más opciones y agradezco que a mi me hubiese tocado la mejor.
- Gracias Billy- dije mientras salía corriendo a la casa de Leah a esta altura me daba igual el que Harry tuviera una escopeta o que no me dejara entrar , hablaría con Leah y le diría todo y haría todo por poder tenerla junto a mi, por tenerla en mis brazos, por poder besar una vez más esos labios tan exquisitos, que me correspondían, corrí a todo lo que me daban las piernas y mi búsqueda dio resultado antes de lo esperado, en la entrada del pueblo estaba Leah venía llegando, con una sonrisa, una mano en su vientre y unas lágrimas deslizando por sus mejilla.
- Leah- le grite mientras corría hacía ella, sin importarme que toda la gente me mirara queriendo decir que estaba loco, mientras ella levanto su rostro y me miraba queriendo decir que me alejara
- Sam no hagamos esto más difícil, no sabes lo difícil que fue escucha a Emily decir que eras un chico hermoso y no sabes lo doloroso que será para Ethan el que Emily lo deje y…- no la deje terminar traía un sobre en sus manos de un hospital, si la pasa algo me muero, ahora que todo tiene una solución lógica y podemos ser felices a ella le pasa algo
- ¿Qué es eso?- dije apuntando al sobre
- Nada- dijo escondiéndolo en su espalda
- Que si es algo
-Que no
-Que si Leah
- No, Sam no es nada de tu incumbencia- dijo llorando mientras mucha gente nos prestaba atención
- Maldita sea Leah si es algo dime ¿que te pasa?
- No
- ¿Qué te pasa que puede ser tan malo?- dije gritándole
- Estoy embaraza Sam- dijo en otro grito, seríamos padres no lo dude ni un segundo sería padre, el mejor regalo de la mujer que amo, de la mujer con la que viviré toda mi vida, seré el padre de su hijo, seré el hombre que replete su vida de felicidad, seré el que le dio un hijo y le dará muchos más
- Seremos padres mi amor- dije tomándola en brazos y girando con ella
- Sam no tienes por qué quedarte a mi lado- dijo con la voz quebrada
- Leah, si me imprime de Emily, pero es una imprimación diferente no es el amarla siento que la debo proteger pero no es el tipo de protección que te quiero dar a ti mi vida, ella es mi amiga y lo será siempre, la quiero como amiga Leah, tu eres la persona a la que quiero como mujer, eres la madre de mi hijo y serás la madre de los que vengan, eres mi mujer y contigo estaré Leah siempre- dije antes de estampar mis labios contra los suyos y poder probar aquello que hace tiempo no probaba
- Te amo- susurro contra mis labios mientras lágrimas corrían por su rostro
- Y yo los amo leah más que a nada en este mundo, ustedes dos son mi vida- dije antes de volver a besarla...
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Ame este oneshot! Primero por que ese debia ser la desicion de Sam -.- siempre senti pena por la pobre Leah! ella es uno de mis personajes favoritos! y me gusto que por una vez ella fuece Feliz! aunque respeto la version de la maravillosa Meyer ella nunca se equivoca xD
Cker! Gracias por participar! me encanto! un beso!
Girls! que les parecio? Dejenle su opinion a Cker! :)
Visiten su blog: http://jakeandness.blogspot.com/
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